Viernes 25 de Septiembre de 2009
El juez de Instrucción Osvaldo Barbero dispuso que Estanislao Lalo Repetto, el muchacho de 20
años que dos semanas atrás mató a un hermano y a un vecino en barrio Alberdi, sea examinado por una
junta de salud mental dependiente del Ministerio de Salud provincial. El magistrado quiere
determinar así, si el joven fue o no capaz de comprender sus actos.
Según trascendió, la junta se conformará con médicos, psicólogos,
trabajadores sociales y abogados, entre otros profesionales, quienes deberán analizar si Estanislao
pudo comprender lo que pasó la madrugada del 10 de septiembre en Marull 272.
Mientras tanto, el chico continúa internado en el neurosiquiátrico Agudo
Avila en estado de obnubilación, aunque ya puede comunicarse con los demás. “Continúa con los
delirios místicos. Sigue sosteniendo que es Dios y que estaba salvando a la madre del demonio
cuando la atacó”, explicó una fuente. Por lo tanto, será decisivo el examen de la junta ya
que todo revela que el joven actuó durante un ataque psicótico y sería inimputable.
A su vez, para obtener más claridad sobre los hechos, el juez Barbero
esperaba contar con el testimonio de la madre de Lalo, pero la mujer —Viviana María
Bearzotti— sigue internada y sólo está en condiciones de brindar un relato breve de lo que
ocurrió.
Los hechos. El 9 de septiembre, Lalo había sido internado en el instituto Philippe Pinel, de
Oroño y Zeballos, en el marco de un tratamiento médico psiquiátrico por su depresión. Pero a la 1
del día siguiente escapó del lugar y se fue caminando hasta su casa de Alberdi.
Una vez allí, mató a cuchilladas a su hermano Nicolás, de 22 años. Luego
se subió a su Ford Ka e irrumpió violentamente en la vivienda de un vecino insomne que se había
asomado a la calle al escuchar los gritos. Tras romper el portón de madera de la propiedad,
Estanislao bajó del vehículo y asesinó a golpes a Sabas Kontides, de 87 años, y atacó a la hija del
hombre, Viviana, de 41, quien continúa internada en terapia intensiva del Heca en estado reservado.
Después, Estanislao volvió a su casa. En ese momento también llegaba a
la vivienda su madre, quien se convirtió en el nuevo blanco de su furia. El muchacho fue
sorprendido en la vereda por la policía (alertada por los vecinos). Fue cuando trataba de ahorcar a
su mamá y le mordía la cara. l