Lunes 14 de Abril de 2014
El señor Adrián Abonizio vertió en la edición del lunes en otro matutino una nota de opinión en la que supuestamente se jacta de la victoria de Central sobre Newell’s en el clásico de la ciudad. Lejos de plasmar esto, lo expresado por Abonizio no es más que puro culto a la violencia, algo que desde hace tiempo muchos intentamos erradicar de una pasión enorme como es el fútbol. Pero Abonizio no se quedó allí. En la mañana del martes, habló con dos radios que tienen una importante masa de oyentes en la región. Reticente a mostrarse arrepentido, continuó con su apología violenta al señalar que su nota fue escrita “con sentido del humor”. Y sólo esbozó unas tibias disculpas, que sonaron más a obligación y al producto de un reto de alguien que a convicción propia, y que sólo fueron dirigidas a los hinchas de Newell’s, como si se tratara de una cuestión de colores, cuando verdaderamente ofendió a toda la sociedad rosarina. Sin embargo, lo de Abonizio no debe llamar la atención. Allá por mayo de 2013, cuando Central festejaba su retorno a primera, este señor –sí así puede llamarse- justificaba en ese mismo espacio el suicidio de un hincha de Central ocurrido tres años antes como consecuencia de la pérdida de la categoría por parte del cuadro de Arroyito. La liviandad con la que trata un tema tan sensible como ese me causa estupor, y ni siquiera soy capaz de atreverme a intentar situarme en el lugar de la familia del muchacho cuando esto ocurrió. Pero para Abonizio no fue más que un acto de valentía. ¿Vale un resultado deportivo más que la vida de una persona, señor Abonizio? Como periodista me apena profundamente que se dé lugar en los medios de comunicación a personas insensibles, malintencionadas y carentes de valores como esta. Evidentemente, el último domingo este sujeto no aprendió nada de los futbolistas y demás miembros de ambos clubes que tuvieron un comportamiento ejemplar, sobre todo los de Central, quienes festejaron con sumo respeto en el campo de juego, conscientes del contexto en el que se alzaron con el triunfo en un encuentro tan transcendental para Rosario como lo es el clásico. Sería bueno que la dirección de ese asumia lo ocurrido, se haga responsable de lo publicado y tome cartas en el asunto para que esto no vuelva a ocurrir. También deberían colaborar las autoridades de ambos clubes repudiando lo escrito. Terminemos de una vez con la violencia. Tanto Central como Newell’s han sido escuelas y lo seguirán siendo para siempre. En este caso, los colores quedan de lado. Es que a este ser le quedan demasiado grandes los de cualquiera de los dos clubes del que diga ser simpatizante.
Ramiro Corbo
DNI 33.189.890