Domingo 20 de Diciembre de 2009
Un niño brasileño se está recuperando tras la cirugía que se le realizó ayer para retirar las primeras de 31 agujas de coser introducidas en su cuerpo por su padrastro, en un acto que ha causado indignación en el país.
El chico de dos años y medio aguantó un procedimiento de casi cinco horas para retirar dos agujas oxidadas cerca de su corazón y dos más de uno de sus pulmones.
Su padrastro, Roberto Carlos Magalhaes, de 30 años, fue arrestado y confesó haber puesto las agujas en el cuerpo del niño a instancias de su amante, que dijo que tal práctica los ayudaría a permanecer juntos, dijo la policía.
La pareja fue guiada por un practicante local del culto afrobrasileño de candoblé y Magalhaes insertó las agujas en el cuerpo del niño en la casa de su amante.
El chico fue llevado a un pequeño hospital local por su madre, Maria Souza Santos, tras quejarse de dolores, y fue transferido posteriormente al hospital de Ana Nery en Salvador, la capital del estado de Bahía, en el noreste del país.
“Fue una operación delicada. Tuvieron que abrirle el tórax. Hay agujas de todos los tamaños”, dijo ayer la portavoz del hospital, Susy Moreno.
“Las del corazón eran de 4,5 centímetros. Hay otras de 2,5 centímetros”, afirmó.
En un mes. El sitio de internet del diario O Globo citó a un funcionario de la policía diciendo que la intención de Magalhaes era matar al infante y que las agujas habían sido insertadas en el período de un mes.
Magalhaes fue llevado a la estación de policía en el pueblo de Ibotirama, donde reside el chico.
El y dos mujeres fueron retenidos y transferidos a un lugar no revelado para evitar ser agredidos por los vecinos.
“Hay toda una conmoción en la comunidad (del hospital)”, dijo Moreno. “Hay gente trayendo juguetes, pero nadie tiene acceso”, reveló.
El niño será sometido a más cirugías la semana próxima para retirar más agujas de sus intestinos y de su vejiga, pero Moreno dijo que algunas podrían permanecer en su cuerpo si los médicos deciden que no le causarán daño y permiten evitar nuevas operaciones.
Moreno dijo que el niño estaba despierto y hablando ayer a la tarde y que pronto empezaría a comer de nuevo.
“Antes de la cirugía estaba llorando mucho y tenía traumas. Su madre está con él y está siendo atendido por psicólogos y hay actividades de juego para él”, dijo.
No obstante, sigue tendido en la cama.
Bahía es el corazón de la influencia africana en Brasil, donde muchas personas practican la religión afroamericana que combina creencias espiritistas, indígenas y africanas.
La policía informó que el padrastro de la víctima, un albañil de 30 años, confesó haber introducido las “agujas bendecidas” en el cuerpo de su hijastro porque se lo pidió su amante mientras estaba en trance.
Las autoridades sospechan que la amante en cuestión buscaba vengarse de la esposa de Magalhaes hiriendo a su hijo.
Los funcionarios de Salvador de Bahía indicaron que habían comenzado a sospechar del padrastro después de las declaraciones de su madre, quien afirmó que cada vez que se llevaba a pasear al niño, éste se ponía nervioso y temeroso.