Domingo 09 de Marzo de 2014
Juan Román Riquelme le pidió el viernes a la prensa, en realidad al diario deportivo Olé, pruebas y nombres de los que filtran información del plantel. Es más, le puso plazo para que lo hicieran. El ultimátum vence hoy a la tarde. Y en caso de que los periodistas no cumplan con el requisito, el volante advirtió que el plantel no hablará más hasta la finalización del torneo. Y, a juzgar por la tapa que lanzó ayer el medio porteño, donde tituló “No somos buchones”, cae de maduro que el 10 se quedará con las ganas de saber quién es el informante que pone al desnudo las miserias que envuelve al grupo. Al pobre nivel futbolístico hay que sumarle los problemas que tiene el plantel. Si bien Román exigió pruebas, Olé le avisó ayer mismo que no aceptará la petición por lo cual no develarán sus fuentes, un derecho constitucional que el 10 desconoce. En consecuencia, no habrá más declaraciones en público de los jugadores. Pero seguramente el culebrón seguirá debido a que siempre habrá una voz en off que filtrará lo que pasa puertas adentro.