Olavarría: degolló a su ex esposa delante de sus hijos
Una mujer fue degollada ayer delante de sus hijos de cuatro y ocho años, en su casa de la ciudad bonaerense de Olavarría, y por el crimen se entregó ante la policía su ex concubino y padre del menor...

Martes 11 de Diciembre de 2012

Una mujer fue degollada ayer delante de sus hijos de cuatro y ocho años, en su casa de la ciudad bonaerense de Olavarría, y por el crimen se entregó ante la policía su ex concubino y padre del menor de los niños, quien ya había sido denunciado por malos tratos.

Fuentes policiales y judiciales informaron a Télam que fue la hija de ocho años -que presenció con su hermano el ataque contra su propia madre-, quien alertó de lo ocurrido por teléfono a la policía antes de que el sospechoso quedara detenido.

Todo comenzó alrededor de las 0.40, cuando la víctima, identificada como Tamara Bravo, de 43 años, llegó a su casa del barrio Ceco de Olavarría, en la zona centro de la provincia de Buenos Aires, acompañada de su hija de ocho años y su hijo de cuatro.

De acuerdo a los pesquisas, la mujer trabajaba como empleada y recientemente se había separado de Carlos Víctor Diodato, también de 43 años, padre de su hijo menor.

Un jefe policial explicó que al arribar a su vivienda, Bravo fue abordada por Diodato, quien trabajaba como remisero y la estaba esperando allí.

La misma fuente precisó que la mujer ya había denunciado a su ex concubino por malos tratos y que el hombre tenía una prohibición judicial de acercamiento, a raíz de la cual Bravo contaba con una custodia policial dinámica.

Un corte profundo. Según las fuentes, en la puerta de la casa de Bravo y delante de los dos hijos de la mujer se produjo una discusión en la que la víctima sufrió un profundo corte en el cuello.

Luego, la mujer degollada fue trasladada al Hospital Municipal de Olavarría, donde fue asistida y murió alrededor de las 4.30, precisaron los voceros.

En tanto, el personal policial comenzó a buscar al remisero, que se presentó poco después en la comisaría 1ª de Olavarría, donde quedó detenido.

A partir de los datos aportados por el propio imputado, los pesquisas hallaron posteriormente su vehículo y la presunta arma homicida, un cortaplumas que había arrojado a una alcantarilla.

Las fuentes judiciales explicaron que tanto en el interior del auto como en el cortaplumas los peritos encontraron rastros hemáticos.

"Se trató de un caso de violencia de género", afirmó unos de los investigadores consultados.

Por su parte, Diodato se negó a declarar al ser indagado ayer a la tarde por la fiscal Susana Alonso, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 7 de Olavarría, que lo acusó de "homicidio calificado por alevosía".

Para la fiscal, el hecho de que el imputado esperara a Bravo en la escena del crimen fue una forma de aprovecharse del estado de indefensión de la víctima.

En el caso también interviene personal del Sistema de Protección y Promoción de los Derechos del Niño bonaerense para asistir a los dos hijos de Bravo que presenciaron el crimen de su madre y definir al cuidado de quién quedarán.

Las fuentes agregaron que la víctima tiene dos hijos mayores de edad y casados, además de hermanos y padres, por lo que estos familiares cuidarían de los niños.