Jueves 30 de Agosto de 2012
La liberación anticipada de Michelle Mar tin, ex esposa y cómplice del pederasta y asesino en serie belga Marc Dutroux, ha generado una ola de indignación en Bélgica.
Martin quedó libre ayer tras cumplir 16 años de la condena por ayudar a Dutroux a secuestrar y encerrar en un sótano a seis niñas en los años 90, de las que cuatro murieron. A la llegada de Martin, de 52 años, al monastario de las hermanas clarisas de Malonne, donde ha sido recibida como parte de su libertad condicional, la mujer fue insultada por un grupo de unas 50 personas que se encontraban reunidas allí.
En Malonne, los ciudadanos mostraron su temor por la situación de la comunidad. "Por miedo, nuestros hijos ya no podrán seguir corriendo libremente por el pueblo", dijo la residente Eva Kavian al canal flamenco VRT. El director del jardín de infantes de la localidad, Pierre Meunier, dijo sentir "incomprensión y furia". El tenor de las declaraciones llegó al punto de que el diputado flamenco Jurgen Verstrepen propuso en Twitter contratar a un asesino a sueldo para matar a Michelle Martin. El presidente del Parlamento flamenco, Jan Peumans, condenó el comentario aunque no sancionará al legislador en respeto a la libertad de expresión. "Eso es cosa de la Justicia", dijo.
No saldrá. Sin embargo, las autoridades subrayaron que no es probable que Martin pueda moverse libremente por el pueblo, entre otras cosas por su propia seguridad. "No está previsto que recorra las calles del pueblo", dijo Maxime Prevot, alcalde de la ciudad más cercana, Namur. "La señora Martin se quedará dentro de los muros del convento". El padre de una de las víctimas, Jean-Denis Lejeune, escribió a Martin una carta antes de su liberación en la que le pide que le aclare cómo murió su hija Julie.
"La incertidumbre genera un sufrimiento que te consume como un cáncer, que te mata poco a poco, que te lleva a la desesperación", afirma la misiva, publicada por Paris Match, entre otros. l (DPA)