Edición Impresa

"Ojalá se me dé algúndía dirigir a Newell's", confesó el ex delantero Mauro Gerk

El Tanque, ex jugador de Newell's y actual asistente del técnico Diego Cocca en Racing, es el entrenador de los delanteros del campeón de torneo de primera división. 

Domingo 21 de Diciembre de 2014

"Hola, estoy en la Casa Rosada. Si podés llamame mañana". Así, por mensaje de texto, respondió el martes pasado Mauro Gerk cuando Ovación le preguntó si le podía hacer una nota. Para muchos el nombre del asistente del técnico de Racing, Diego Cocca, comienza a hacerse conocido ahora que la Academia se consagró campeón del torneo de Primera División de 2014. Pero Mauro Néstor Gerk, el Tanque como se lo conoció cuando se inició en el fútbol rosarino, quien tras el triunfo del club de Avellaneda pisó por primera vez la Casa de Gobierno y conoció a la presidenta Cristina Fernández, no es un recién llegado al fútbol. Mucho menos lo es para Newell's. Porque este ex 9, nacido en Coronel Dorrego (Buenos Aires) hace 37 años, que ahora se especializa en entrenar a los delanteros, debutó a los 18 años, en el club del Parque Independencia y no descarta alguna vez volver como técnico. "Ojalá se me dé algún día dirigir a Newell's", dijo al hablar del futuro laboral quien estuvo muy cerca de ese anhelo cuando hace apenas siete meses los dirigentes de Ñuls tentaron a Cocca con dirigir al equipo.

En una charla telefónica con Ovación también contó cosas del pasado y el presente. Y como no podía ser de otra forma confesó sus sensaciones tras la consagración de Racing. Es que Gerk, de la mano de Cocca desde hace apenas un año y medio, ya cosechó dos títulos: Defensa y Justicia ascendió a la A por primera vez en su historia (cuatro fechas antes que terminara el torneo de la B) y Racing salió campeón tras 13 años de espera. Y si el responsable de entrenar a los goleadores del equipo campeón no puede hablar de este gran momento, ¿entonces quién?

Unos pocos datos numéricos dibujan la respuesta. Racing salió campeón en 2014 tras convertir 30 goles en 19 partidos con la particularidad de que 22 de ellos (el 73 por ciento) fueron convertidos por sus delanteros. Y desde que Gerk está a cargo del entrenamiento (cinco meses), Gustavo Bou metió 10 goles; Gabriel Hauche, 8; Diego Milito, 6 y Facundo Castillón, 1.

 ¿Usted es el culpable de tantos goles?

— No, eso es sólo el resultado de mucho trabajo.

¿Y cómo diagrama ese trabajo, cómo es entrenar a un jugador de la talla de Milito?

— Trabajo hablando con los jugadores y con los videos de los defensores rivales: vemos sus falencias, recreamos situaciones de juego y también observamos nuestros errores, si fallo entrando por derecha se pone el eje ahí. Es un trabajo personalizado. Son encuentros de unos 40 minutos, tres veces por semana. Y con Milito la idea es buscar prácticamente la perfección porque en realidad él, que es muy humilde, al 99 por ciento de las cosas las hace bien: tiene excelente técnica y movimiento.

¿Qué le parece la decisión de Cocca de jugar con doble nueve arriba (Bou y Milito)?

—A mí me gusta y me parece una ventaja, porque cualquier falla de un central rival le permite al centrodelantero estar de inmediato adentro del arco. A veces los goles tardan en llegar, pero llegan

¿Y cuando no llegan todos lo miran con mala cara a usted?

—No, a veces el gol no entra y sólo hay que trabajar más. Con Defensa y Justicia trabajamos así y no nos fue mal, tuvimos al goleador del torneo (Diego Lucero). Y cuando digo trabajar no es sólo en la cancha sino también lo psicológico: a veces un jugador no define por ansioso, por apurado, por mal golpeo de la pelota o simplemente porque no tiene situaciones para el gol. Hay que ver cada cosa. De todos modos, creo que no hay que desesperarse por definir. Nosotros pasamos por momentos muy difíciles con Racing, quedamos eliminados de la Copa, perdimos el clásico ante Independiente por 2 a 1, pero nos supimos reponer de la crisis.

¿Cómo?

Con un buen grupo y dos buenos líderes como (Sebastián) Saja y Milito. Cuando empatamos con Olimpo estábamos a 8 puntos de River, pero nos propusimos ganar y levantamos la Copa.

¿Cómo siente el triunfo?

—Muy bien y lo sigo disfrutando con mi familia (Gerk estableció este diálogo telefónico desde la casa de sus padres, en Coronel Dorrego). Recién llegué al "pueblo" (así lo llama él si bien es ciudad), ya hablé por radios de aquí y también de Bahía Blanca. Y mi mamá no para de atender el teléfono.

¿Tiene pensado volver a NewellSINGLE_RIGHT_QUOTEs alguna vez o tiene otros planes?

Ojalá se dé algún día dirigir a NewellSINGLE_RIGHT_QUOTEs. Tengo los mejores recuerdos del club, me formé allí desde la sexta de AFA hasta la primera y me hizo salir del anonimato. Pero se verá. Mi idea es ser técnico, me formé en México, y en primer lugar y después de once años de jugar allí quisiera volver. Quisiera adquirir experiencia acá en Argentina y luego trabajar como se juega en México, al estilo de Cocca y Ricardo La Volpe, jugando desde abajo con un fútbol más vistoso hasta llegar al arco rival es el fútbol que más me gusta.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario