Odisea de una familia argentina para escapar de la zona del desastre
La familia argentina Della Rosa quiere salir urgente de Kahoku Cho, a 115 kilómetros de Fuku-shima, pero con la nafta fraccionada como la consiguen, recién podrían intentarlo la semana próxima.

Viernes 18 de Marzo de 2011

La familia argentina Della Rosa quiere salir urgente de Kahoku Cho, a 115 kilómetros de Fuku-shima, pero con la nafta fraccionada como la consiguen, recién podrían intentarlo la semana próxima.

El terremoto y posterior tsunami que azotó Japón fue para los argentinos Della Rosa el inicio de una odisea jamás pensada. Día a día, aguardan el momento de poder salir del pueblo de Kahoku Cho, en Yamagata, transformado desde hace días en un lugar desértico, con gente que huye o está encerrada en su casa, por su cercanía con la central nuclear de Fukushima, de la que lo separan 115 kilómetros.

Adrián, su mujer y sus dos hijos de 7 y 9 años son los únicos argentinos que están en un área tan expuesta a los riesgos de radiactividad. Viven encerrados en su casa. Casi no salen, salvo los intentos de Adrián por conseguir el combustible necesario para cargar el tanque de su auto y poder alejarse de la zona.

Della Rosa dijo que la nafta en estos días comenzó a conseguirse, aunque en raciones pequeñas, fraccionada. Con lo que va acumulando día a día calcula que recién la semana próxima podrá salir hacia Tokio y acceder a un aeropuerto desde donde salir del país.

En uno de esos viajes, cuenta, pudo fotografiar el pueblo, totalmente desierto, y el aeropuerto de Yamagata, repleto de chinos que quieren regresar a su país.

Adrián dijo ayer que en la zona sigue habiendo temblores. "Ahora mismo está temblando todo. Se mueve todo", señaló. Desde el terremoto de 8,9 grados y el tsunami del viernes pasado, las réplicas no dejaron de asolar a la isla.

Argentina no tiene planes aún para sacar a los argentinos afectados por el tsunami. "Todavía no hay una decisión tomada", señalaron ayer voceros de la Cancillería respecto de la situación de los argentinos que están en Japón y buscan escapar de la amenaza atómica. Son unas 4.500 personas, aunque no hay datos oficiales del número que vive cerca de Fukushima.