Miércoles 07 de Octubre de 2009
Respecto a la carta publicada el pasado 5 de octubre por Gustavo González, titulada "Odisea de cinco horas", como titular de otra escuela quiero aclarar: 1) todo vehículo que circula por la vía pública debe tener, sí o sí, la Revisión Técnica Obligatoria (RTO). Esto es por la ley nacional de tránsito 24.449/94, a la cual Santa Fe está adherida. De más está aclarar que la RTO verifica el funcionamiento del vehículo en su totalidad. Además de la habilitación como vehículo particular, según ordenanza municipal, todo auto escuela debe poseer la verificación del Cita, la cual controla elementos propios inherentes a las funciones a desarrollar (doble comando, doble espejo retrovisor, balizas verdes, carteles vehículo escuela, luces, etcétera) 2) Es deber de la DGT controlar a los usuarios de la vía pública, sea particular o afectado a un servicio público. 3)Todos los años la DGT dicta un curso de capacitación a los instructores de manejo. En dicho curso se habla de la parte legal, en la cual se menciona la RTO. Es deber de todo instructor conocer la ley de tránsito que nos rige, y verificar que el vehículo que utiliza está en condiciones legales para circular. Es él, junto con la empresa, quienes deben dar el ejemplo. Me pregunto entonces: este señor "concurrió" al curso de capacitación?, ¿tiene su licencia en vigencia?, ¿la obtuvo por medios legales?, ¿cómo no conoce la ley de tránsito?, ¿en qué se basa para enseñar?, ¿qué clase de conductor forma si él mismo desconoce las leyes de tránsito? Quiero destacar que también fui inspeccionada en un control de rutina y mi instructor, porterior a la entrega de la documentación exigida, continuó su clase con normalidad. Sólo "tiemblan como una hoja" los que no están dentro de la ley y no cumplen con todos los requisitos exigibles.
Maricel Cappelletti,
info@escuela-ayrton.com.ar
N. de la R.: en su carta , González relata la situación vivida el pasado 2 de octubre cuando estaba impartiendo clases de estacionamiento a un alumno y tras un operativo cerrojo de inspectores motorizados le llevaron el auto porque no tenía el RTO sino el Cita, de igual valor para la Municipalidad según afirma él. No había un juez a cargo y tras cinco horas recuperó el auto pagando una multa de 10 pesos.