Miércoles 02 de Febrero de 2011
El 29 de diciembre pasado viajamos con mi hijo y mis padres hacia San Bernardo por Empresa Argentina. Una odisea total. Un pésimo momento que se hizo interminable y hasta episodios peligrosos para la vida de los pasajeros, o víctimas. Cuando llegó el colectivo nos dijeron que debíamos llevar los equipajes con nosotros ya que las bodegas estaban repletas. Primer inconveniente: discusiones entre los mismos pasajeros, inexplicables excusas de los choferes. Se les exigió que dejaran los bultos y regresaran a la terminal. Esto se hizo con una demora de una hora en total. Más tarde nos enteramos que en San Nicolás haríamos trasbordo porque nuestro número de asiento coincidía con el de otros pasajeros. Conclusión: mi padre, de 82 años, y el resto de la familia en la ruta, en plena noche, caminando por la banquina. Paradójicamente, llegamos a horario a pesar de las casi dos horas perdidas ¿Cómo se explica? Todos quieren ganar a costa de las víctimas durante las vacaciones. ¿Y los que nos debían estar cuidando en ese momento? Bien, gracias.
María Murray,
marvir65@hotmail.com