Ocho chicos asesinados en Australia por la mamá de siete de ellos
El menor tenía un año y medio y el mayor, 15. Todos fueron muertos a puñaladas. Ocurrió en la ciudad de Cairns y conmovió a todo el país. La mujer fue interrogada en un hospital.

Sábado 20 de Diciembre de 2014

La madre de siete de un total de ocho niños hallados muertos ayer en una casa de la ciudad australiana de Cairns fue arrestada por asesinato.

"La mujer, de 37 años, ya está bajo custodia policial en el hospital Cairns Base", anunció el inspector Bruno Asnicar.

Los cadáveres de ocho niños de entre 18 meses y 15 años, asesinados a puñaladas, fueron encontrados en una vivienda de la ciudad australiana de Cairns, junto a una mujer herida.

La mujer, que según la policía era la madre de siete de los niños y estaba relacionada con el octavo, fue hallada viva en la escena del drama y llevada de inmediato al hospital.

"Como a las pocas horas ella ya se encontraba estable, pudo ser interrogada por los investigadores", indicó el inspector Asnicar.

Las autopsias se llevaran a cabo hoy, indicó la policía.

Lágrimas. Cuatro días después de la toma de rehenes en un café de Sidney que dejó tres muertos EM_DASHentre ellos el secuestradorEM_DASH, el primer ministro Tony Abbot reaccionó al nuevo drama señalando que su país vive "días difíciles".

"Esta noche, el país derramará lágrimas y orará" tras este crimen, declaró en un comunicado.

Las cadenas de televisión difundieron imágenes de la casa en un barrio de Manoora, un suburbio de Cairns, la gran ciudad del noreste tropical de Australia, punto de partida de los turistas que visitan la Gran Barrera de coral.

La mujer negra fue subida con una camilla a bordo de una ambulancia, según las imágenes. Sufría heridas en el cuello y el torso.

Testigos del barrio dijeron haber oído gritar a los propios policías al entrar en la casa de Murray Street, tan terrible debió de ser la escena que se encontraron.

La policía se limitó a hablar de "un caso muy, muy trágico", y dio a entender que sería un hecho de violencia familiar. La zona es de clase media algo venida a menos.

Una adolescente de 13 años que había acompañado a una de las niñas a casa después de una visita a un centro comercial aseguró que la madre hablaba de forma incoherente la tarde anterior a la tragedia. "Hablaba de dios y cosas así", señaló en declaraciones a una agencia. Al parecer la mujer dijo que era una guerrera a la que dios había hecho tan fuerte que podía hacer cualquier cosa.

Los servicios de emergencias fueron alertados por alguien que dijo que había una mujer herida en la casa. Al llegar, los agentes se encontraron con los niños muertos y la madre.

La policía no reveló quién hizo la llamada. También había allí un hombre que fue llevado al hospital, y se desconoce si es el novio de la mujer, que vivía también en la casa.

Una vecina dijo haber oído gritos por la mañana, pero reconoció que no hizo nada para alertar.

La policía cerró la calle y levantó una valla para impedir la visibilidad dentro de la casa. En ese marco estuvieron trabajando los forenses.

Los vecinos calificaron a la madre como una persona cariñosa que siempre se ocupaba de sus hijos.

El barrio de los asesinatos es una zona típicamente australiana, con sus chalets rodeados de jardines. Algunas construcciones están algo descuidadas pero no es un barrio pobre. En la casa de la tragedia, con una antena satelital en el blanco techo, la ropa recién lavada aún seguía tendida.

Lisa Thaiday, una prima de la detenida, afirmó que fue un hijo mayor de la mujer, de 20 años, quien descubrió los cadáveres.

Es llamativo que una mujer de 37 años tenga un hijo de 20, pero no imposible, comentaron los medios. La familia procede, según Thaiday, como muchas en esa zona, de las Islas del Estrecho de Torres, al norte de Queensland, donde es habitual que las mujeres tengan hijos jóvenes.

Ya desde temprano el inspector Asnicar había tratado de tranquilizar a la población asegurando que no buscaban a ningún asesino prófugo.

"La población no debe preocuparse por otra cosa que no sea la tragedia", declaró. "La situación está bajo control por ahora", agregó.╠ Un número de agentes especializados de Townsville y Brisbane fueron trasladados en avión a Cairns para ayudar. "Poseen habilidades que nos ayudarán a investigar a fondo", dijo.