Viernes 25 de Mayo de 2012
Asombrado escuché en un medio que el éxito para el rechazo a la habilitación de Esperanto se debe a la intendenta de la ciudad. Una falacia que intenta restar importancia al verdadero actor principal en toda esta movida: el compromiso activo de los vecinos. Desde el mismo momento en que se presentó el proyecto para crear el Registro de oposición (hace varios años) me opuse a su presentación y planteé alternativas en varias oportunidades por estar convencido de que la implementación de ese instrumento, sin ningún tipo de reglamentación, dejaba abierta la puerta a la discreción de funcionarios de turno. Curiosamente, esa implementación siempre terminó en perjuicio de los vecinos, quienes por falta de notificación o por falta de participación terminaron facilitando las iniciativas de los empresarios, algo que esta vez no sucedió. En el caso de Esperanto parece que la "falta de memoria" de algunos, les hace olvidar que las declaraciones de funcionarios de la Dirección de Habilitaciones e incluso las del subsecretario de Gobierno de la Municipalidad siempre defendieron "la transparencia del proceso" (que aparentemente no era tal) y los derechos de los empresarios. Similar fue la actitud de algunos ediles del oficialismo, su actitud en las reuniones defendiendo esa transparencia o haciendo silencio, sólo fue modificada gracias al gran compromiso de los vecinos y a la gran mayoría de los concejales que apoyó esa participación. La intendenta tiene oportunidad de comprometerse respondiendo a reiteradas notas en los medios, invitándola para que personalmente compruebe las irregularidades, que en cualquier día de la semana tienen lugar en "La Chamuyera" de calle Corrientes 1380, o en las tantas molestias, reiteradamente denunciadas en la zona de San Martín y Tucumán. En resumen, ante un hecho como Esperanto que dejó sentado el valor de la participación, sería bien visto que se destacara la fuerza que tenemos los ciudadanos cuando nos decidimos en forma conjunta para hacer valer nuestros derechos. Dejemos la obsecuencia para las campañas.
Jorge R. Alvarez
DNI 6.049.379