Obras en bulevar Oroño
Los plazos se acortan. El proyecto de dejar bello el bulevar Oroño antes de fin de año creo que no logrará su cometido en término. Hay tanto por hacer y no se ven trabajos intensivos para su recuperación. Puede ser que se necesite más tiempo.

Viernes 19 de Diciembre de 2014

Los plazos se acortan. El proyecto de dejar bello el bulevar Oroño antes de fin de año creo que no logrará su cometido en término. Hay tanto por hacer y no se ven trabajos intensivos para su recuperación. Puede ser que se necesite más tiempo. No importa, con tal de que se lleve a cabo; pero recuperar los cestos, las hermosas fotografias, el césped, las luminarias, tratar de que luzca la belleza de sus palmeras que han quedado reducidas a simples plantines al lado de la envergadura que han tomado los plátanos, cuyos troncos, en la parte de la copa son de un tamaño exagerado que pueden llegar a ser peligrosos en tormentas de vientos fuertes, y que requerían en su momento la poda correspondiente. Ahora, tal vez sea demasiado tarde. Además, convengamos que los controles de cumplimiento de las ordenanzas no existen. Las bicicletas y los patinadores con rollers, que son un verdadero peligro para los peatones, hacen uso indiscriminado del cantero central a pesar de haber indicadores (en algunas esquinas) de su prohibición); y suelen verse alguna que otra vez agentes de la Municipalidad (llámense GUM o policía) que no les dicen nada. Lo mismo ocurre con el cruce de los semáforos, nadie respeta nada. ¿No se puede les puede enseñar a los niños en los colegios que hay que respetarlos, que hay que esperar que la luz se ponga verde para cruzar, aunque no venga nadie? ¿No existen las sanciones? La democracia es maravillosa, pero dentro de ella existen normas de convivencia y ordenanzas que se deben cumplir a rajatabla; si no todo se convierte en un caos. Creo que si la enseñanza no empieza en el hogar, hasta en primer grado, ya es demasiado tarde. Y volviendo al tema del arreglo del bulevar, esperamos con ansias verlo con el lucimiento que merece, ya que es un emblema de la ciudad. Rosario es muy bella, cuidémosla por favor.

Cristina Burgués