Jueves 18 de Febrero de 2010
Israel protestó oficialmente ayer por las obras del artista español Eugenio Merino que se exponen en la feria de arte contemporáneo ARCOmadrid, en una de las cuales una metralleta sostiene un candelabro hebreo y otra muestra a tres creyentes (un musulmán, un judío y un cristiano) rezando uno encima de otro.
"El conjunto de las obras de Eugenio Merino expuestas en Arco incluyen elementos ofensivos para judíos, israelíes y, seguramente, para otros", dijo la embajada israelí en Madrid. "Valores como la libertad de expresión o la libertad artística sirven en ocasiones de simple disfraz de prejuicios, de estereotipos o de la mera provocación por la provocación", agregó. "Un mensaje ofensivo no deja de ser hiriente por pretender ser una obra artística".
Merino, que ha retratado al dirigente cubano Fidel Castro como un zombi y ha simulado el suicido del artista británico Damian Hirst en obras anteriores, muestra ahora un candelabro hebreo de siete brazos (menorá) saliendo de una metralleta Uzi en una de sus piezas.
La otra, titulada "Stairway to heaven" (Escalera al cielo), muestra a un rabino de pie encima de un sacerdote cristiano arrodillado sobre un musulmán rezando a la Meca.
Un representante de la galería mostró su sorpresa por la protesta. "Me sabe muy mal que se hayan malinterpretado, porque esta pieza el contenido era positivo", dijo a Televisión Española Miguel Angel Sánchez, de la Galería ADN.
"Lo que se pretendía hacer era una alegoría de alguna forma sobre un posible reencuentro de tres religiones que comparten las Sagradas Escrituras, unos valores, unos orígenes".
Arco se celebra anualmente en febrero. Inaugurada ayer, permanecerá abierta hasta el miércoles 27 venidero.
La 29 edición de esta muestra reúne la obra de unos 3.000 artistas, representados por 224 galerías de 25 países diferentes, y por primera vez en su historia cuenta con una ciudad, Los Angeles, y no un país como invitado de honor.