Obituarios omitidos
En 1970 tuve la gran suerte de recibirme de abogado en la Facultad Católica de Rosario. Si bien luego tuve poco y hasta ningún contacto con el derecho, recuerdo siempre con gratitud el extraordinario cuerpo de profesores que me soportaron...

Viernes 29 de Agosto de 2014

En 1970 tuve la gran suerte de recibirme de abogado en la Facultad Católica de Rosario. Si bien luego tuve poco y hasta ningún contacto con el derecho, recuerdo siempre con gratitud el extraordinario cuerpo de profesores que me soportaron. En el último año fallecieron cuatro: los doctores Lardizábal, Sentis y Girardi, y el padre Barufaldi. Creo de urbanidad que la Facultad, en esos casos, publique, por ejemplo en este diario, un aviso necrológico. Las llamadas “participaciones”. Sin embargo, se abstuvo. No digo que se trate de una omisión indecorosa: uno no es quién para repartir cielos e infiernos. Sí digo que hay que cumplir ciertos deberes piadosos y de bonhomía. Ya hemos perdido demasiadas cosas. Entre las cuales, comprender que los cargos sobrellevan cargas.
 

Julio Chiappini