Jueves 24 de Junio de 2010
Washington. — El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, relevó ayer a su comandante de mayor rango en Afganistán, el general Stanley McChrystal, por polémicos comentarios en una revista que enfurecieron a la Casa Blanca y amenazaron con minar el esfuerzo de la guerra. Al explicar que era "lo correcto para nuestra misión en Afganistán", Obama anunció que aceptó la renuncia de McChrystal tras una reunión de 30 minutos en la Casa Blanca, y nombró como su reemplazo al general David Petraeus, jefe del comando central estadounidense.
McChrystal había sido convocado por Obama a la Casa Blanca para que explicara comentarios que él y sus asesores hicieron en un artículo publicado en la revista Rolling Stone menospreciando al presidente y a otros funcionarios de alto rango. "La conducta representada en el artículo no cumple con el estándar que debería tener un general de comando", dijo Obama en el Jardín de Rosas de la Casa Blanca. "Mina el control civil del ejército y eso está en el centro de nuestro sistema democrático. Además erosiona la confianza que es necesaria para que nuestro equipo trabaje unido para lograr nuestros objetivos en Afganistán", señaló.
Compleja situación. La situación planteó un complejo dilema para Obama, quién se enfrentaba a elegir entre tolerar una insubordinación desde el ejército o reestructurar la cadena de mando en un momento peligroso en la impopular guerra de nueve años en Afganistán. "La guerra es más grande que cualquier hombre o mujer, ya sea un soldado, un general o un presidente. Y por difícil que sea perder al general McChrystal, creo que es la decisión correcta para nuestra seguridad nacional", afirmó Obama.
Prometiendo no tolerar las divisiones en el interior de su equipo de seguridad nacional, el mandatario dijo que el reemplazo de los generales era un "cambio de personal, pero no un cambio en la política". Recientemente han crecido las dudas entre legisladores estadounidenses sobre la estrategia de Obama de aumentar las tropas para contrarrestar el resurgimiento talibán.
McChrystal se reunió previamente en el Pentágono con el secretario de Defensa, Robert Gates, antes de entrar a la Casa Blanca por una puerta lateral para su encuentro cara a cara con Obama.
Fuentes señalaron que la reacción en privado de Obama ante el artículo fue de furia, aunque el mandatario dijo luego en la Casa Blanca que no estaba actuando por sentirse personalmente insultado ni por diferencias políticas.
"Fue un error". El martes por la tarde ya se daba por descontado que el comandante de las fuerzas de su país y la Otán en Afganistán, además de arquitecto de la estrategia bélica de Obama, iba a presentar su renuncia al presidente. Con su larga carrera en juego, el general de 55 años se había disculpado. "Fue un error que refleja un mal juicio y nunca debió haber ocurrido", se disculpó McChrystal en un comunicado.
El general David Petraeus, quien se desempeña como jefe del comando central, será su sucesor. Previamente, había sido el comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak. Aún debe ser confirmado por el Senado, pero su nombramiento se considera seguro.