Sábado 15 de Diciembre de 2012
El presidente Barack Obama, que fue informado del tiroteo escuela de Newtown rápidamente, dijo ayer con lágrimas en los ojos estar sumido en una "abrumadora pena" y prometió "acciones significativas" para poner fin a este tipo de tragedias.
El mandatario, que calificó el tiroteo de "crimen atroz", dijo que "la mayoría de aquellos que murieron hoy eran niños, preciosos niños pequeños de entre 5 y 10 años".
Obama, que debió hacer varias pausas y respirar profundamente para poder seguir hablando, lamentó que esos niños perdieran "toda una vida por delante: cumpleaños, graduaciones, casamientos, hijos propios".
Entre los muertos también hay "maestros, hombres y mujeres que dedicaron sus vidas a ayudar a nuestros niños a cumplir sus sueños", agregó.
"No hablo como presidente, hablo como padre, nuestros corazones están hoy rotos, por los padres y los abuelos, por las hermanas y los hermanos de estos pequeños niños y por las familias de los que se fueron", dijo.
"Estos niños son nuestros niños", afirmó, agregando que "tendremos que unirnos para tomar acciones significativas para evitar más tragedias como éstas, más allá de la política", aseveró.
"Como país hemos pasado por esto demasiadas veces", sostuvo Obama, en referencia a una serie de recientes tiroteos. "Deberemos unirnos y tomar acciones significativas para prevenir tragedias de este tipo, más allá de la política", señaló en aparente referencia a la influencia de la Asociación Nacional de Rifles sobre ciertos miembros del Congreso.
Obama se mantiene comprometido en tratar de renovar una sanción sobre armas de asalto, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.
Obama también ordenó que las banderas de la Casa Blanca, edificios oficiales y complejos militares ondeen a media asta hasta la puesta de sol del martes próximo, en honor a las víctimas.
Desesperación. "La policía nos dijo que nos abrazáramos unos a otros, nos agarráramos de la mano y cerráramos los ojos. Solo los abrimos al salir del colegio", explicó, Vanessa Bajraliu, una nena de nueve años al diario local Hartford Courant , minutos después del tiroteo en una escuela primaria de Newtown.
Stephen Delgiadice, padre de uno de los alumnos, informó que su hija de ochos años escuchó dos estallidos fuertes y los profesores le ordenaron meterse en una esquina del salón.
"Mi hija está bien. Esto es alarmante, especialmente en Newtown, Connecticut, que siempre se creía era el lugar más seguro de Estados Unidos"', dijo.
"Vi a un montón de policías con armas en el pasillo", dijo Brendan Murray, también de nueve años, quien relató que estaba con sus compañeros en el gimnasio de la escuela cuando escucharon "un montón de golpes" y los profesores les ordenaron que se escondieran en un armario, donde permanecieron ocultos durante 15 minutos.
Richard Wilford, un padre de un alumno de la escuela, se preguntaba desesperado: "¿Qué piensa un padre dirigiéndose a una escuela donde hay un tiroteo? Es el momento más aterrador de su vida". Explicó que su hijo Sandy, de unos siete años, dijo que había escuchado "cacerolas cayendo" cuando sonaron los disparos.
La maestra salió a ver qué pasaba, volvió al aula, cerró la puerta y dijo a los alumnos que se agruparan todos en una esquina, relató.
"Mi hija estaba en una clase pequeña, en un grupo de lectura, cuando oyó explosiones", explicó Lisa Procaccini. "Su maestro se resguardó con los niños en el cuarto de baño y cerró la puerta. Les dijo que tan solo eran golpes", dijo la mujer en el ingreso a la escuela.
"Fue horrendo", dijo Brenda Lebinski, una mujer que acudió a la escuela donde su hija cursa el tercer grado. "Todo el mundo estaba histérico, padres y estudiantes. Había chicos saliendo de la escuela ensangrentados. No sé si habían recibido disparos, pero estaban ensangrentados", agregó.
En las redes sociales, las etiquetas CTshooting, Connecticut, 27Dead se convirtieron en las palabras más repetida, así como Columbine, en memoria de una de las masacres más recordadas.
Del gobierno argentino
El Ministerio de Educación de la Nación manifestó una “profunda consternación” por la masacre ocurrida en la escuela Sandy Book de Newtown y se solidarizó con los familiares de las víctimas. “Hechos como este nos hace reflexionar y trabajar sobre la posesión de armas de fuego y nos ratifica el rumbo que venimos adoptando desde el Estado Nacional respecto de la erradicación de las mismas en los hogares”, destacó la cartera educativa.