Viernes 06 de Diciembre de 2013
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo que las estadísticas muestran que los rangos de desigualdad de ingresos de ese país "están cerca de países como Jamaica y Argentina", y aseguró que "para los niños estdounidenses es más difícil mejorar su posición en la vida que en el resto de los países ricos".
El mandatario expresó estas consideraciones el miércoles, durante su discurso en el Centro para el Progreso Estadounidense, un think tank progresista ante el cual expuso una nueva "hoja de ruta" para la política económica del país del Norte.
En el discurso, publicado ayer por este diario, el presidente norteamericano propuso un nuevo contrato social para recuperar la clase media y la movilidad social, por vía de la valorización del trabajo, el aumento del salario mínimo y el fortalecimiento de las instituciones de seguridad social. En esa exposición doctrinaria, Obama advirtió que el crecimiento de la desigualdad en su país ponía en riesgo el "sueño americano".
En ese contexto, hizo referencia a la brecha de ingresos entre los países, que en el caso de Estados Unidos equiparó a las de Argentina y Jamaica. En un medio argentino, la alusión fue leída y publicada como un estiletazo dirigido al gobierno nacional. El discurso, en rigor, fue un misil a la política doméstica estadounidense. Si citó Obama, como otras veces, al papa Francisco, por quien quedó "impresionado".
"El Propio papa habló de la desigualdad de manera elocuente", subrayó el mandatario estadounidense, quien citó luego una "exhortación" hecha por Francisco: "No es admisible que una persona que vive en la calle y muere de frío no sea noticia, mientras que la caída de dos puntos de la bolsa sí lo sea". Ayer hubo movilizaciones a favor de subir el salario mínimo en EEUU.