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Obama asumió por cuatro años más ante una multitud entusiasta

La fuerte presencia latina en la ceremonia preludia una reforma inmigratoria largamente esperada por esta colectividad. Unas 800.000 personas escucharon al presidente. Sin embargo, hace 4 años, reunió a casi dos millones en el mismo lugar.

Martes 22 de Enero de 2013

El 44º presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, juró públicamente para su segundo y último mandato ante centenares de miles de personas al pie del Capitolio, con un renovado llamamiento a la unión ante los desafíos que enfrenta su país.

En una mañana fría y ligeramente nublada, el primer presidente negro de la historia de Estados Unidos renovó su cargo como manda la tradición ante el pueblo, un día después de haber sido investido oficialmente, como dicta la Constitución. Para enfrentar los obstáculos económicos, para resolver el desafío educativo, para solucionar problemas como la inmigración ilegal o el cambio climático, "ahora más que nunca debemos hacer estas cosas juntos, como una sola nación y un solo pueblo", dijo.

Fue un discurso notablemente más corto que hace cuatro años, frente a una situación política más complicada, con el Congreso en manos parcialmente de la oposición republicana. La muerte de rehenes estadounidenses en Argelia nubló también la atención del inicio de este segundo mandato. Obama aprovechó la oportunidad para delinear algunas de las prioridades de su segundo gobierno en el plano internacional y doméstico.

"Estados Unidos seguirá siendo un faro de alianzas fuertes en todos los rincones del mundo", prometió. También aseguró que la batalla frente al cambio climático será uno de los puntos de preocupación centrales de su gestión. "Responderemos a la amenaza del cambio climático, conscientes de que que si no lo hacemos, estaremos traicionando a nuestros niños y a las futuras generaciones", dijo Obama en su discurso inaugural, frente a una impresionante multitud de unas 800.000 personas que soportaron estoicamente el helado invierno de Washington.

Mejor bienvenida. El presidente también llamó a sus compratriotas a dar "una mejor bienvenida" a los inmigrantes, delineando la que podría ser una batalla por una reforma migratoria integral que satisfaga a uno de sus principales sectores de votantes: los hispanos. Obama había prestado juramento el domingo en una ceremonia privada en la Casa Blanca. La Carta Suprema estadounidense establece que el mandato presidencial empieza al mediodía del 20 de enero tras las elecciones. Cada vez que ese día cae en domingo, el juramento se hace al día siguiente a los pies del Capitolio, la sede del Congreso. Es la séptima vez que el presidente estadounidense jura su cargo un 21 de enero.

Frente a la larga explanada conocida como el "Mall", la multitud agitaba banderas y mostraba pancartas celebrando "4 more years", "cuatro años más" de presidencia demócrata. La asistencia fue considerablemente inferior a los 1,8 millones de 2009, pero el ambiente resultó igual de entusiasta. "Hoy tiene aún más significado, si cabe" declaró Audrey, una enfermera negra de 53 años procedente de Florida, venida expresamente para la ocasión. Entre los presentes se hallaban los expresidentes Bill Clinton (1993-2001) y Jimmy Carter (1977-1981), celebridades como Eva Longoria y Beyoncé (cantó el himno nacional) ministros y legisladores. El vicepresidente Joe Biden juró también su cargo por segunda vez ante la juez hispana de la Corte Suprema Sonia Sotomayor.

Michelle Obama lucía un abrigo estampado de tono gris azulado del diseñador Thom Browne expresamente hecho para la ocasión, mientras que las hijas Sasha y Malia lucían vestidos de tonos violetas. La ceremonia tuvo lugar en medio de fuertes medidas de seguridad, con bloques de cemento, vehículos militares y francotiradores en los techos.

Menos fiestas. Luego del tradicional paseo por la avenida Pennsylvannia (ver página 27), los Obama cerraron la jornada con dos bailes de gala. Estos fueron animados, entre otros, por los artistas Katy Perry, Stevie Wonder y el grupo mexicano Maná. De nuevo, estas festividades resultaron más austeras, comparadas con los 10 bailes inaugurales de la noche del 20 de enero de 2009.

Las estrellas del mundo hispano —un sector del electorado que se inclinó masivamente por Obama en noviembre— tuvieron su momento de celebración en la noche del domingo en el Centro Kennedy, con una gala presidida por una de las copresidentas del comité organizador de la investidura, Eva Longoria.

Bostezo

Mientras Obama pronunciaba un discurso histórico, su hija menor Sasha hizo sonreir a todos al no ocultar un enorme bostezo.

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