Edición Impresa

Obama admite que la violencia en México la origina la demanda de drogas de EEUU

Gira latinoamericana. El mandatario sostuvo que la legalización de sustancias tóxicas no es el camino correcto para solucionar el conflicto entre ambos países  

Sábado 04 de Mayo de 2013

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se manifestó ayer contrario a la legalización de las drogas, reconoció que la violencia en México se origina en la demanda de sustancias ilícitas desde su país y pidió dejar de lado "viejos estereotipos" en la relación bilateral. En el segundo y último día de su visita a México antes de partir hacia Costa Rica, Obama mantuvo un encuentro con estudiantes en el museo nacional de Antropología e Historia, reunión en la que se permitió contar anécdotas, hacer bromas y mencionar cuestiones claves como la migración, el tráfico de armas, la cooperación económica, el tráfico de drogas y la violencia.

Sobre la problemática de las drogas, el mandatario señaló tener claras las responsabilidades. "No creo que legalizar la droga sea el camino correcto; hay que prevenir", sentenció ante alumnos, docentes universitarios y líderes políticos y empresarios. Además, reconoció la responsabilidad de Estados Unidos en la ola de violencia que padece México, por ser el principal consumidor de drogas del mundo y debido a que la mayoría de armas que utiliza el crimen organizado mexicano proviene de su país. "Prometí respetar el derecho de portar armas de mi país pero trabajaré para que esas armas no lleguen a manos de los criminales. Seguiremos la presión sobre traficantes, seguiremos poniendo a estos traficantes donde deben estar: tras las rejas", afirmó.

Viejos estereotipos. Además, destacó que "un nuevo México" en el que los ciudadanos se plantan contra la violencia y la impunidad "está emergiendo" y pidió dejar de lado "viejos estereotipos" en la relación bilateral. El mandatario salpicó su discurso con frases en español y referencias a figuras como el escritor Octavio Paz, la artista Frida Kahlo y la comunidad mexicana de su ciudad, Chicago.

En su cuarta visita al país como presidente estadounidense y la primera después de la asunción del presidente Enrique Peña Nieto, consideró que es "hora de reconocer nuevas realidades, incluyendo el impresionante progreso en el México de hoy", y dejar de lado a los que solo ven el México "de la violencia". "Nuestras actitudes a veces se estancan en antiguos estereotipos.

Algunos estadounidenses sólo ven el México que se plasma en titulares sensacionalistas de violencia y cruces fronterizos", lamentó el mandatario, y pidió "aceptar que algunos mexicanos piensan que Estados Unidos no respeta a México o que Estados Unidos quiere imponerse sobre la soberanía mexicana o que sencillamente queremos poner muros". Reclamó, en cambio, "reconocer nuevas realidades, incluyendo el progreso impresionante del México del día de hoy".

Obama destacó que los jóvenes "forman parte de algo nuevo", de una nación que "está en proceso de rehacerse" y les atribuyó la "oportunidad de desechar los viejos hábitos que ya no funcionan, para ver la diferencia del mundo como es y como podría ser".

Cooperación bilateral. Destacó el acuerdo que suscribió con su anfitrión, el presidente Peña Nieto, para aumentar la cooperación bilateral en educación superior y llamó a incrementar el intercambio entre estudiantes. A lo largo de su discurso, en el que se dio tiempo de bromear con los twits que enviaban a través de los celulares los jóvenes, también ratificó su compromiso con la reforma migratoria que estudia el Senado estadounidense y reconoció la importancia de la diáspora mexicana en Estados Unidos. "Somos una nación de migrantes; tenemos que garantizar que las leyes se respeten pero reconocemos que la ley actual no representa nuestros valores porque está separando familias. Los migrantes son motor de nuestra economía", manifestó Obama.

El evento con los jóvenes y una reunión con empresarios fueron las dos últimas actividades de la visita de Obama a México, primera parada de las dos de su gira por Latinoamérica, que lo llevó ayer mismo a Costa Rica, donde se montó un gran operativo de seguridad por su llegada.

Allí, tendrá una reunión bilateral con la presidenta Laura Chinchilla y participará hoy en la cumbre del Sistema de Integración Centroamericano (Sica).

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS