Martes 15 de Diciembre de 2009
Lograr un adecuado ejercicio intelectual para la adopción de resoluciones en las Cámaras del Congreso, requiere que sus miembros posean las cualidades intelectuales de libertad, objetividad y verdad. La libertad permite el pluralismo de inspiraciones e ideas que pueden aportar visiones diferentes y creativas para la solución de los viejos y nuevos problemas...; pero en los últimos tiempos fue cercenada por los Kirchner, que han pretendido y pretenden ser la exclusiva fuente de la verdad, aunque no dudan tergiversarla para mostrar un acierto o para descalificar, menoscabar a los que piensen distinto o peor aún, para ejercer venganza. Así se instaló en el país un verdadero totalitarismo que se disfrazó de democracia, y en lugar de ser un gobierno del pueblo y para el pueblo, se transformó en un gobierno de los Kirchner para los Kirchner y sus amigos, aunque se declame el interés supremo de las mayorías excluidas. Hay muchos que los favorecen con sus silencios y complicidades. No han reparado que en el futuro serán juzgados como corresponsables del quebranto. Es necesario que lo adviertan y, adquiriendo independencia, no continúen menoscabando a la República y sus habitantes para satisfacer a Nerón resucitado. Es de esperar, hay esperanza, que la nueva composición del Congreso valorice la verdadera función parlamentaria que corresponde a cada Cámara y ponga fin al atropello de los K y sus cómplices. La patria volverá a tener un horizonte de grandeza, basado en el buen funcionamiento de esa institución fundamental del sistema democrático.
Jorge Augusto Cardoso, jcardoso@fibertel.com.ar