Nueva teoría sobre la formación de la Luna
La teoría más aceptada respecto a la formación de la Luna sugiere que esta apareció hace unos 4.500 millones de años, a principios de la historia del Sistema Solar, cuando un enorme cuerpo planetario...

Martes 09 de Julio de 2013

La teoría más aceptada respecto a la formación de la Luna sugiere que esta apareció hace unos 4.500 millones de años, a principios de la historia del Sistema Solar, cuando un enorme cuerpo planetario del tamaño de Marte, conocido como Theia, chocó contra la Tierra. Los desprendimientos que salieron disparados en el encuentro conformaron nuestro satélite natural, que quedó en órbita.

Pero, investigadores de la Universidad Western Cape (Sudáfrica) y de la de Amsterdam (VU, Holanda) creen que es posible que la Luna se formara después de la explosión de un georreactor nuclear fuera de control en el manto de la Tierra.

La hipótesis del impacto gigante supone, según simulaciones hechas al respecto, que el 80 por ciento del satélite debería haber venido del objeto impactador y el resto, de la Tierra. Sin embargo, esto no concuerda con la composición de las rocas lunares, que es casi idéntica a las terrestres en términos de contenido isotópico.

Rob de Meijer, de la Western Cape, y Wim van Westrenen, de la VU en Amsterdam sostiene que fuerzas centrífugas concentraron los elementos más pesados, como el uranio y el torio, cerca de la superficie de la Tierra en el plano ecuatorial. Las altas concentraciones de estos elementos radiactivos pudieron dar lugar a reacciones nucleares en cadena.

Los investigadores calculan que es muy posible que la concentración fuera lo suficientemente alta como para causar una reacción nuclear fuera de control. Esto expulsó el material que, con el tiempo, formó la Luna, explican en el MIT Technology Review.

Una evidencia reveladora de que produjo esa explosión podría ser la abundancia lunar de helio-3 y xenón-136, los cuales se podrían haber producido en grandes cantidades en un georreactor natural.El más famoso se encuentra en Oklo, Gabón, no muy lejos de la línea ecuatorial.