Miércoles 26 de Noviembre de 2014
En una conferencia de prensa celebrada en el vuelo de regreso al Vaticano, Francisco condenó el "terrorismo de Estado" que provoca "víctimas inocentes" y reiteró su rechazo a toda intervención militar sin "consenso internacional" para combatir la organización ultrarradical yihadista sunita Estado Islámico. "Cuando las cosas empeoran, la violencia sube, el Estado se siente en el deber de masacrar terroristas y por ello con frecuencia golpea a inocentes", explicó.
"Es la anarquía a alto nivel, peligroso", comentó. "Hay que luchar contra el terrorismo. Pero para detener a un agresor injusto, hay que hacerlo con el consenso internacional. Ningún país puede hacerlo por su propia cuenta", repitió.
Interrogado sobre un posible diálogo con los terroristas, Francisco reconoció que no cierra nunca la puerta. "No hay que cerrar nunca la puerta aún si es difícil, casi imposible", agregó. "Es verdad, el terrorismo es una amenaza, pero también la esclavitud moderna. No cerremos los ojos ante ello", afirmó.
El Papa evitó responder en cambio si ha recibido amenazas durante sus viajes. Dentro de dos días viajará a Turquía. El 99 por ciento de los 76 millones de habitantes del país es de religión islámica (de mayoría sunita) y vive fuertes tensiones por los conflictos en Irak y Siria, que reactivaron también los enfrentamientos entre kurdos y turcos.