Sábado 14 de Abril de 2012
Entiendo que una persona, luego de haber vivido dignamente cuando muere debería morir de igual manera. Después de haber pasado más de 50 años en la sociedad actual, el adulto mayor, es decir una persona con más de 60 años de vida tiene la posibilidad de vivir una vida mucho más prolongada. Entiendo que con la medicina moderna, hoy el promedio de vida se puede prolongar y con la ayuda de profesionales de la salud ya no dependemos de que Dios nos de una manito. Debemos dejar trabajar a los médicos y cirujanos, para lograr un mejor envejecimiento y, si no me equivoco, de esta manera los seres humanos pueden llegar a cumplir sus primeros 100 años de vida y no llamar la atención a la sociedad. Ahora bien, también está la etapa de las enfermedades y cómo combatirlas para llegar a esas edades. Hoy en día los médicos logran prolongar la vida a pesar de algunas enfermedades. Lo que se está discutiendo mundialmente, es el hecho de si a un enfermo terminal hay que seguir asistiéndolo con ayuda de aparatos mecánicos para prolongarle la vida y no como dicen algunos de sus familiares que hay que dejarlos morir en paz sin esa atención. Creo que Dios permite a través de los médicos prolongarles la vida de cualquier modo a los enfermos terminales. Los médicos han hecho su juramento hipocrático de ayudar al paciente hasta el último momento de su existencia. El paciente no tiene el derecho de dejarse morir, y creo que Dios tampoco lo acepta. De manera que hoy vemos con alegría caminando por nuestras calles a los viejos jóvenes.
Armando Torres Arrabal / DNI 6.047.844