Lunes 30 de Mayo de 2011
Aristóteles, en su libro "Política", volumen 3, capítulo 5 dice: "Lo que distingue esencialmente la democracia de la oligarquía, es la pobreza y la riqueza; y donde quiera que el poder esté en manos de los ricos, es una oligarquía; y donde quiera, en las de los pobres, es una demagogia". Vocablo griego que en el lugar que ocupe, es el más amplio concepto de aquello que llamamos política, acción que los políticos mediante concepciones y halagos hacia los sentimientos elementales del ciudadano, tratan de conseguir o mantener el poder. También se considera demagogia a la oratoria que permite atraer hacia los propios intereses del político, las decisiones de los demás utilizando argumentos aparentemente válidos que sin embargo, tras un análisis de las circunstancias, resultan inválidos o simplistas. Demagogia es contra los juicios de los jubilados contra el gobierno, donde éste hace caso omiso a los reclamos de la Corte Suprema. Poder Judicial que ha requerido a la Ansés, a que en el plazo de 30 días hábiles le remita un análisis de los reclamos de los pasivos con sentencias no cumplidas. Además, informe con qué fondos cuenta para el pago de las deudas que mantiene con los jubilados. Ver La Capital del 25/05/11, "La Corte Suprema apura a la Ansés" más cartas de los lectores de la misma fecha, "Populismo y otras yerbas" de Emilio Zucula. Como la demagogia generalmente acaba en una dictadura, siempre ha sido el mejor justificativo que han tenido los militares para cada golpe de Estado que hemos soportado los argentinos. Y así, estamos llegando a la olocracia, resultado de una política demagógica donde el gobierno pierde la capacidad para mantener el orden y la seguridad en la vida de sus ciudadanos. Ejemplo actual, el de España.
Roberto Linares,
LE. 2.303.332