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Novedosa y compleja operación a un recién nacido en la Maternidad Martin

Profesionales del centro asistencial intervinieron a un bebé de tres días de vida al que le habían diagnosticado una malformación del esófago.

Miércoles 18 de Junio de 2014

Un grupo de profesionales de la Maternidad Martin intervino quirúrgicamente, mediante videolaparoscopía, a un recién nacido de tres días al que le habían diagnosticado atresia esofágica (una malformación del esófago), lo que le generó inconvenientes para tragar saliva y problemas respiratorios. Al respecto, la subdirectora de ese centro asistencial, Marina Duarte, destacó ayer que se trata de un paso adelante en la regionalización y la consolidación de un sistema de salud interconectado entre los distintos niveles del Estado.

La videolaparoscopía se concretó gracias a la compra que realizó la Secretaría de Salud Pública municipal de un equipamiento completo de última tecnología para ese tipo de cirugías.

Mediante la compleja intervención quirúrgica se logró recuperar el canal del esófago. Tras el procedimiento, el bebé se recupera satisfactoriamente con buena tolerancia a la alimentación, destacaron en la cartera de salud municipal.

El niño nació el 24 de mayo pasado en la ciudad de San Jorge y, a las pocas horas, fue derivado al Hospital Roque Sáenz Peña de Rosario, donde se le hizo un primer diagnóstico.

Posteriormente, fue trasladado a la Martin para ser intervenido quirúrgicamente el 28 de mayo, a 72 horas de su nacimiento.

Coordinación estatal. La intervención se realizó en el marco de la estrategia de regionalización perinatal llevada adelante autoridades sanitarias provinciales y municipales desde para disminuir la morbimortalidad de madres y niños.

Con el criterio de regionalización de alto riesgo obstétrico, los profesionales derivan a las embarazadas a distintos efectores según riesgos y patologías.

Las cirugías complejas neonatales son derivadas a la Martin, las sospechas de cardiopatías congénitas al Hospital Centenario y los embarazos menores de 32 semanas al Hospital Eva Perón.

Acerca de lo ocurrido con el bebé, Duarte explicó: "La atresia esofágica no es una patología de altísima frecuencia, pero estamos habituados a esos casos".

Es que, según reflejan distintas publicaciones especializadas, aparece un caso cada 2.500 nacidos vivos.

La gran mayoría de los casos son esporádicos y el riesgo de recidiva (reaparición de una enfermedad poco después del periodo de convalecencia) en hermanos es de 1 por ciento.

Las indicaciones de una atresia esofágica se pueden apreciar in utero, explicó Duarte, mediante ecografías u otros estudios.

Entre los síntomas, figuran la coloración azulada de la piel (cianosis) con el intento de alimentación. También tos, náuseas y asfixia con el intento de alimentación. Y babeo y alimentación deficiente.

Antes del nacimiento, una ecografía a la embarazada puede reflejar la presencia de líquido amniótico excesivo, lo cual puede implicar un signo de atresia esofágica u otra obstrucción del tubo digestivo.

El trastorno generalmente se detecta poco después del nacimiento, cuando se alimenta al bebé y éste tose, se ahoga y se torna de color azul.

Tan pronto como se sospecha el diagnóstico, se debe tratar de pasar una sonda pequeña de alimentación a través de la boca, o de la nariz, hasta el estómago.

Precisamente, la sonda no logra hacer todo el recorrido hasta el estómago si el bebé padece atresia esofágica.

La atresia esofágica se considera una emergencia quirúrgica. Y la cirugía para reparar el esófago se debe realizar rápidamente después de que el bebé se ha estabilizado, de manera que no se presente daño a sus pulmones y que se le pueda alimentar.

 

Evolución tecnológica. La cirugía endoscópica avanzó mucho en la última década, al punto que prácticamente cualquier procedimiento mayor en el abdomen o tórax ya fue realizado.

En base a publicaciones especializadas, la primera corrección de atresia esofágica con videocirugía fue divulgada en 1999.

Pocos meses después, en marzo de 2000, Steven Rothenberg realizó la primera reparación toracoscópica de atresia esofágica con fístula traqueoesofágica inferior, que arrojó buenos resultados.

Lo cierto es que los avances técnicos y la incorporación de instrumental delicado y de menor calibre permitieron realizar procedimientos videoendoscópicos pediátricos más complejos, incluso en recién nacidos, en los últimos años.

Historia de una patología

La atresia esofágica era incompatible con la vida hasta 1939, cuando Height y Tawlev realizaron la primera intervención quirúrgica con resultados favorables. Desde entonces, el pronóstico cambió por los progresos en la cirugía torácica y anestesiología. Hoy, la mortalidad varía de un 0 por ciento, en casos leves tratados sin retraso, hasta 70% o más, en casos complicados con otras patologías congénitas y neonatos menores de 1,5 kilo.

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