Lunes 01 de Abril de 2013
Elvio Omar Molaro supo ser parte importante de la barra brava de Rosario Central, donde se lo conocía como quien movía a los pibes de barrio Ludueña. Pero la situación cambió en agosto de 2009 cuando estalló una interna en la barra y "Cato" terminó enfrentado con Andrés "Pillín" Bracamonte. En ese contexto, Molaro protagonizó durante unos meses una serie de crónicas policiales, estuvo preso por el homicidio de un hincha y su familia fue blanco de agresiones armadas.
El 22 de noviembre de 2009, horas antes de un clásico entre Ñuls y Central, Aldo José Tejeda fue golpeado y apuñalado por un grupo de hinchas en Rodríguez y Zeballos. Tras la agresión, el propio barra de 37 años y vinculado a "Pillín" le brindó a la policía una serie de datos sobre sus agresores que culminaron con la detención de "Cato". Durante 35 días estuvo preso por lesiones, pero con la muerte de Tejeda la causa se convirtió en homicidio.
Con Molaro preso, una serie de ataques a balazos preocupó a los vecinos de Ludueña. El primero fue el 28 de enero de 2010 cuando la esposa de "Cato" denunció que Bracamonte había baleado desde un auto a su hijo Mauro, de 21 años. Dos semanas después la mujer advirtió que, como consecuencia de su denuncia, le habían disparado a la puerta de su casa.
Entre denuncias cruzadas de balaceras contra viviendas, "Pillín" negó estar vinculado con el ataque contra Mauro Molaro y seis testigos acreditaron que en ese momento estaba jugando a las cartas en un club de la zona. Finalmente un joven de 21 años se presentó en los tribunales provinciales, confesó ser el autor de los disparos que hirieron en un brazo al hijo de "Cato" y encuadró el ataque en "una pelea entre familias" y no en una interna en la barra canalla.
Sin mérito. Finalmente, luego de siete meses en prisión, "Cato" Molaro fue desvinculado del crimen de Tejeda. ¿Por qué? Más allá de las dudas que había sobre su participación en la agresión que había sufrido la víctima, fue un informe del Instituto Médico Legal lo que desestimó lisa y llanamente que la muerte del barra hubiera sido un homicidio.
Es que según los estudios forenses —reflejados entonces por este diario— Tejeda murió por ingesta de cocaína que al parecer él mismo se habría colocado en el suero que lo hidrataba, lo cual le provocó una crisis asmática. Pero como esto se develó meses después de la muerte no se pudieron cautelar elementos que hubieran sido útiles para la pesquisa.
Así, como el informe médico indicó que Tejeda no había muerto por las heridas por las cuales había sido internado, el "Cato" fue liberado por falta de mérito luego de siete meses en la comisaría 6ª y en la cárcel de Piñero.