Notas de sangre en calle Maipú
No es la primera vez que una joyería de la calle Maipú resulta escenario de un homicidio. El 8 de febrero de 2001 Sergio Moliné, un joyero de 32 años, fue asesinado de un balazo dentro de su negocio de Maipú 966. El ataque fue pasadas las 14.30 de ese día. Una camioneta color celeste ocupada por dos hombres jóvenes estacionó frente al negocio y uno de ellos entró al local y le disparó a quemarropa en el abdomen.

Viernes 06 de Noviembre de 2009

No es la primera vez que una joyería de la calle Maipú resulta escenario de un homicidio. El 8 de febrero de 2001 Sergio Moliné, un joyero de 32 años, fue asesinado de un balazo dentro de su negocio de Maipú 966. El ataque fue pasadas las 14.30 de ese día. Una camioneta color celeste ocupada por dos hombres jóvenes estacionó frente al negocio y uno de ellos entró al local y le disparó a quemarropa en el abdomen.

Los investigadores confirmaron que se trató de un intento de robo porque, antes de morir, el joyero alcanzó a decirle a un colega que lo habían asaltado y llamó a su esposa para decrile que lo habían herido.

Tres años después, el 13 de mayo de 2004, la misma joyería fue blanco de otro delito cuando al frente del negocio estaba el hermano de la víctima, Enrique Omar Moliné. Antes de las 9, dos jóvenes intentaron asaltarlo, pero en medio de un forcejeo el comerciante logró desarmarlos e impidió el robo. El joyero disparó dos veces al aire, en la puerta del local, mientras los ladrones huían sin el revólver calibre 22 largo que luego Moliné entregó a la policía.

Otro robo trágico ocurrió el 28 de febrero de 2005 cuando Diego David Ansaldi, de 26 años, entró con un cómplice menor de edad a robar una joyería de Maipú al 1100 y fue baleado de muerte en el mentón por Ramón Rubén Ferragut, un jubilado de 78 años que trabajaba allí como vigilador privado. El custodio fue sobreseído por el homicidio (se consideró un caso de legítima defensa) aunque en un juicio abreviado le impusieron una pena de 8 meses de prisión condicional por la portación ilegal del revólver calibre 32 usado en el hecho.