Sábado 26 de Febrero de 2011
Hace ya unas semanas, empezaron a aparecer, ahora ya están por todas partes, nos miran. Se presentan "bien prolijitos", sin arrugas, muy maquillados, con amplia y digitalizada sonrisa. Están ahí, en los afiches y carteleras, son los candidatos políticos y nos miran. Se muestran como nunca, tal vez como no son, tal vez como no serán. Quieren seducirnos. Pretenden nuestro acompañamiento con el voto. Se acuerdan -ahora- de nosotros. Mañana, una vez cumplidos sus objetivos, tal vez nos olviden hasta nuevas elecciones. Mirémoslos, veamos qué nos quieren decir y qué realmente nos dicen desde sus afiches y más adelante desde las publicidades en los distintos medios. Sin hacer una enumeración taxativa ni pretendiendo que sean los únicos elementos a analizar, en mi modesta opinión, deberíamos nosotros, los ciudadanos, prestarle atención a algunos de los puntos siguientes: 1) Veamos cuánto se respetan entre ellos, a fin de evaluar cómo convivirán una vez elegidos; si uno pega sus afiches sobre los del otro, ¿se respetarán en el futuro? Si los amigos de ayer son los enemigos de hoy y viceversa, si lo que antes apoyaban ahora critican ¿cambiarán así su compromiso con la ciudadanía? 2) Veamos cómo respetan lo nuestro; si hoy no dudan en pasar por alto la legislación y hacen publicidad en lugares y formas prohibidas -pasacalles, por ejemplo- o con pegatinas o pintadas en nuestros frentes o cartelería, ¿respetarán las leyes una vez elegidos? ¿Y nuestros derechos? ¿Y nuestra propiedad? 3) Analicemos qué nos dicen con sus publicidades. Todos los afiches presentan la cara del candidato y un slogan o frase publicitaria. Entendamos que no es nada más que eso, una frase publicitaria, no un compromiso con la ciudadanía o la plataforma política. Prestémosle atención a qué nos tratan de decir, reparemos en el hecho de que la mayoría nada dice -léase nada de compromiso-, pero en aquellos que pretenden decir algo y poco, casi todos hablan de "ellos", de "sus virtudes", son pocos -no sé si alguno, acaso- los que nos dicen qué y especialmente cómo van a hacer para solucionar aquello que nos preocupa a los ciudadanos de a pie. ¿Saben de nuestras necesidades o sólo les preocupan las propias y sus intereses políticos y personales? La lista podría continuar, pero para darle un corte, analicemos un último ítem, todos se presentan como "a estrenar", como si no hubiesen tenido pasado político ("joya nunca taxi") y debutarán ahora, olvidan y fundamentalmente pretenden que olvidemos, qué prometieron en períodos anteriores y no cumplieron, si traicionaron o no sus propuestas y cómo actuaron cuando debían hacerlo. Basta recorrer un poco las calles, ver los afiches y corroborar que en algunos casos sus promesas de hoy fueron sus omisiones del pasado, o las mismas. ¿Qué hicieron entonces en todo este tiempo? Si ellos lo han olvidado, no lo olvidemos nosotros. El acto electoral es la única oportunidad que el pueblo tiene para expresarse y elegir lo que necesita. ¡Aprovechémoslo! ¡Elijamos bien! Recordemos que quienes elijamos no serán un electrodoméstico inocuo, con garantía y sujeto a la ley de defensa del consumidor. No hay devolución, no hay cambio si fallan dentro de las 72 horas y fundamentalmente sí afectan nuestra salud y nuestras vidas, y vienen para quedarse. Por todo esto, si ellos nos miran, ¡mirémoslos! Para finalizar, una aclaración, seguramente no todos los candidatos son como los describo, como en todos los órdenes hay excepciones, entonces enfoquemos nuestro voto a alguna.
Jorge Colaccini
d20@rosariarte.com.ar