Domingo 03 de Enero de 2016
Una frase dice que "en la tarde de la vida, nos examinarán en el amor". Como la guardé un tiempo siendo todavía chica, no tenía quizá el sentido que hoy le doy, desde lo abarcativo, sobre todo. Era común por entonces el envío de este tipo de saludos y recordatorios en fechas alusivas. Al igual que otras expresiones, esta hermosa palabra de cuatro letras (amor), ha tenido siempre enfoques, matices y significados que apuntan no siempre a la amplitud que debe dársele, ya que es un término que trasciende incluso los vínculos mismos. Ese es mi parecer.Es de autoría de San Juan de la Cruz, quien plasmó un sentido en la misma, que vá más allá de una maravillosa oración. Se puede ver ahí con claridad, que dicho término apunta además, a eslabones necesarios para una forma de vida y pensamiento, acorde a la tan deseada convivencia, en armonía, justicia, y solidaridad, entre otros eslabones. Estos suman a solidificar, construir y modificar cuanto hace a una mejora consciente de nuestra permanencia en la tierra. Es menester para ello renovar nuestras fuerzas de trabajo ( interior y exterior) como aquello que hace a nuestra rutina y no rutina también. Trabajar nuestro interior responsablemente, para que, de la misma forma, podamos proyectarlo en acciones y hechos, que lejos de buscar rédito personal, tome la dirección que debe ser, es muy significativo. Ahí es donde estamos todos incluidos y somos parte activa de un presente. No un número, ni nada semejante. El 2016 ya comenzó, y el año que hace días nomás se fue es una ocasión inteligente para demostrarnos a nosotros mismos que podemos. Que estar unidos acelera los objetivos de personas y de ciudadanos que somos, aportando todo un aprendizaje para dar sus frutos. El compromiso de todos, incluidos obviamente y en primer lugar a nuestros representantes, está en bucear en recursos y estudiar alternativas que modifiquen siempre con ahínco en pos de una mejoría que nos devuelvan sueños, justicia, proyectos, y alegría. También responsabilidad y esperanzas. Que el parche, quede claro, no es una solución. Es una respuesta temporaria, y con vencimiento, a una necesidad específica. Mientras tanto se debe trabajar hacia una respuesta definitiva, para cerrar lo que más nos preocupa y ocupa en la agenda de todos, el espacio que la realidad le pone, con todo ímpetu. Se actuó rápidamente en el tema inseguridad mediante el cierre de fronteras, más otras implementaciones que no admitían mirar para otro lado. La meta individual, familiar, política y social, es crecer y avanzar. No hace falta hacer análisis complejos. Lo que respecta a femicidios, necesita también una serie de políticas, donde esta calamidad se trate de una forma expeditiva. Por lo visto las marchas y denuncias, no son suficientes. Los resultados lo expresan. Cada 30 horas, hay una mujer menos en la República Argentina, es muy estremecedor. Apuntemos, además, a los hijos de estas víctimas, lo que torna más dramática la situación. El pedido desesperado de "ni una menos", no debe olvidar jamás, a parte de las víctimas fatales, a quienes quedan sin la fuente de amor y cuidados, y a merced de una incertidumbre injusta y dolorosa. En la tarde de la vida, nos examinarán en el amor. Lo que también apunta a desechar a la indolencia, y a poner al ser humano en el lugar que le corresponde, merece y aguarda.
DNI: 14.510.012