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Nonpalidece: "Hay que abandonar la queja y ser más participativo y solidario"

El líder de la banda, Néstor Ramljak, dijo que a través de la música se puede generar un espacio para pensar y "vibrar positivamente".

Jueves 19 de Junio de 2014

Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, Susana Trimarco, Eduardo Galeano, Chico Mendes, Camila Vallejo y Kosteki y Santillán. Estas son algunas de las personalidades que aparecen en el arte de tapa de "Activistas", el último disco de Nonpalidece, que está dedicado a militantes de la lucha por los derechos humanos, por los pueblos originarios y por el medio ambiente en Latinoamérica. Las canciones del CD no están directamente relacionadas con estos activistas, pero la banda liderada por el cantante Néstor Ramljak se ha comprometido con distintas causas a través de este álbum. Después de llenar el Luna Park el mes pasado, los "Nonpa" llegan hoy a Rosario para presentarse, a las 22, en Club Brown, Francia y Brown. En sintonía con la nueva propuesta de la banda, en la entrada del recital se realizará una colecta de libros y útiles escolares que se distribuirán en distintos colegios de la ciudad. En una extensa charla con La Capital, Néstor Ramljak habló de lo que significa "vibrar positivamente" y explicó por qué el reggae se mantiene vigente.

—¿Cómo surgió la idea de hacer un disco que fuera un homenaje a distintos activistas?

—La génesis del disco no tiene mucho que ver con cómo resultó al final. El año pasado empezamos a armar un disco de canciones nuevas. Había un tema que se llamaba "Activistas", que era apenas un boceto, y en una estrofa decía: "activistas de la buena vibración seremos en estos días". Eso me hizo reflexionar sobre la banda, la relación con el público y cómo a partir de la música, generando un espacio de entretenimiento, también se puede generar un espacio para pensar y compartir. Cuando trabajamos en la gráfica con un diseñador peruano, él nos planteó hacer esta especie de homenaje a personalidades que abrazaron distintas causas en toda América latina. Las letras de los temas no están relacionadas con estos personajes, pero para nosotros el arte gráfico de un disco es otra manera de expresión.

—¿Cuál fue el criterio para elegir a estas personalidades?

—Los que se encargaron de seleccionar y buscar la información fueron Martín Mortola (tecladista) y Bruno Signaroli (guitarrista). Conceptualmente nosotros queríamos utilizar el canal de comunicación que es Nonpalidece y buscar distintas causas que tal vez no habían tenido mucha difusión o que particularmente nos parecían importantes. En un momento teníamos más de 20 personalidades, y hasta pensamos en hacer un libro, pero después seleccionamos a doce activistas, que acompañan de alguna manera a las doce canciones del disco.

—Sacar un disco con este título y este arte de tapa. ¿Los pone a ustedes en otra posición, la de comprometerse con causas sociales?

—Sí, no fue planeado ni premeditado, pero sí. Nos dimos cuenta de que muchas causas necesitan de la llegada que tenemos nosotros. A partir de este disco empezó a sonar más el teléfono y empezaron a escribirnos desde distintas ONGs para ver si a través nuestro podían impulsar sus causas. Incluso se contactó con nosotros Susana Trimarco y la pudimos conocer personalmente. Ella organiza conciertos para concientizar sobre la trata de personas y en ese marco nosotros siempre decimos presente. También estamos trabajando con la ONG Casa Rafael, del barrio de La Boca, en donde les dan clases de música y actividades artísticas a niños y adolescentes que están en una situación vulnerable.

—¿Qué significa para ustedes ser "activistas de la buena vibración"?

—Cuando vos vibrás de una manera positiva empezás a entender lo que pasa a tu alrededor de otra manera. Y no estoy hablando de una mirada optimista por el optimismo en sí, o naif, de que todo está bien. Hay una frase de Eduardo Galeano que está en el arte del disco y que es muy interesante: "Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo". Esa es una intención que hay que contagiar, es una actitud.

—¿No es complicado transmitir "buena vibración" en medio del stress y la crispación de la vida cotidiana?

—Sí, es difícil. Pero nosotros tenemos un público muy participativo, muy inteligente, y capaz de darse cuenta de que esa violencia y esa crispación que generan las ciudades grandes, la polución y los horarios es algo completamente nocivo. Si empezamos a cambiar nuestra vibración y miramos más arriba, eso se empieza a contagiar. En el medio están los descreídos de siempre y los negativos, pero los cambios no se dan de un día para el otro. Yo creo que el cambio se viene de a poco y es un cambio de conciencia, a nivel generacional. Si bien la realidad es difícil, opresora y muchas veces tira para abajo, hay que sentirse parte de una transformación para poder lograrlo. Hay que abandonar la queja y ser más participativo y solidario.

—Ya pasaron diez años del boom del reggae en Argentina, pero muchas bandas siguen tocando y convocan. ¿Por qué creés que el género se mantiene vigente?

—Porque es precioso, y porque genera sensaciones muy diferentes a las del rock. No quiero hablar de mejores o peores, simplemente son diferentes. Después de la tragedia de Cromañón el rock dejó un lugar vacante. Y en ese momento había muchas bandas de reggae como la nuestra que venían haciendo fuerza desde hacía años, tocando y grabando discos, creciendo en público, y de repente los productores se empezaron a dar cuenta de que estas bandas llevaban gente y de que el público era tranquilo. Así nos empezaron a abrir el juego en las radios, nos hicieron notas en los diarios y ahí se armó un boom. Ahora eso decantó un poco, y el rock está empezando a ocupar lugares fuertes, hay algunas bandas interesantes. Pero lo positivo de la moda del reggae, entre comillas, fue que hizo que mucha gente conociera un estilo que acá era menospreciado. A nosotros nos veían como a un montón de bandas queriendo imitar a Bob Marley, nos veían como a un grupo de imitadores, pero en realidad éramos bandas con distintas personalidades y con propuestas muy sinceras. Ahora ya no hay tantas propuestas, pero las que están son firmes.

El encanto de la voz femenina

En "Activistas" hay un cambio muy perceptible, y es la incursión de dos voces femeninas. "Las chicas (Gabriela de Lorenzo y Anabella Levy) ahora son parte de la formación, están en todos los shows", comentó el cantante. "Otra diferencia con discos anteriores es que lo grabamos totalmente en vivo, con los doce músicos en el estudio, y eso genera una energía diferente, es una foto bien sincera de la banda", afirmó.

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