Sábado 17 de Septiembre de 2011
Quienes somos gente de bien, trabajadores y conscientes de nuestros derechos y obligaciones, merecemos que nuestros hijos puedan desarrollarse en espacios que les brinden la mejor calidad de vida, seguridad y bienestar. Aunque estos anhelos se vislumbren como ideales inalcanzables, toda familia desea de manera vehemente que se cumplan. En reiteradas ocasiones nuestro afán de equidad en una sociedad indemne y más segura se coarta por actitudes de ciertas personas que sólo buscan un rédito comercial o especulan con ganancias desmedidas, sin tener en cuenta los perjuicios que pueden provocar en ámbitos públicos, en detrimento de aquellos valores tan preciados como sociedad y que desconocen al momento de lograr sus objetivos. Nosotros, los vecinos de Lomas de Fisherton y Parques de Mendoza, seguiremos tal como lo venimos haciendo con la tenaz convicción de luchar por un barrio seguro, residencial, sin desmanes ni violencia y/o delitos de toda índole. Tenemos la osadía de enfrentarnos a la inseguridad, haciendo valer nuestros derechos como ciudadanos, colaborando cada uno desde su lugar para que esta ciudad sea mejor y darles a nuestros hijos la protección y el amparo que el Estado debería brindar. Por todo lo mencionado y apelando a una mejor calidad de vida e integridad de nuestras familias y viviendas, nos oponemos a la habilitación de una discoteca que pretenden instalar en Mendoza 8031. Este proyecto nos perjudica no solo por incrementar los niveles de inseguridad, excesos, ruidos molestos y desbordes en el tránsito sino por la depreciación del valor absoluto de nuestras residencias y de toda la zona afectada, por ser un derecho legítimamente adquirido. Es menester insistir en señalar que todos los vecinos deseamos preservar el carácter de barrio residencial ya que los que aquí habitamos, elegimos este lugar por la tranquilidad, armonía, sintonía con la naturaleza y en especial por ser una zona alejada del centro de la ciudad y casi libre de toda clase de contaminación. Ante todo y en oposición a conductas inicuas y arbitrarias, rogamos a quienes deben atender este reclamo tengan a bien considerar este objetivo que en definitiva no es más que el logro y la suma de nobles voluntades que persiguen el bien común y el bienestar de esta sociedad.
Miriam Briganti