No todo está perdido
Quiero agradecer al chofer Diego Pereyra de la línea 102 por haber trasladado a mi hijo Julián a
la guardia del Hospital Centenario al sufrir un desmayo en pleno viaje en ómnibus.
Miércoles 08 de Julio de 2009
Quiero agradecer al chofer Diego Pereyra de la línea 102 por haber trasladado a mi hijo Julián a la guardia del Hospital Centenario al sufrir un desmayo en pleno viaje en ómnibus. No sólo cambió el recorrido, sino que lo acompañó y se preocupó en la atención médica que en forma eficiente se le practicó. No todo está perdido.
Carlos Alberto Casali,
DNI 14.803.850