“No tienen nada que admirar en mí”
Romina Miño quiere, necesita hablar de las mujeres africanas, del sufrimiento y la pelea cotidiana por una igualdad que está demasiado lejos. Se conmueve y mucho.

Domingo 12 de Octubre de 2014

Romina Miño quiere, necesita hablar de las mujeres africanas, del sufrimiento y la pelea cotidiana por una igualdad que está demasiado lejos. Se conmueve y mucho. Está viendo de cerca lo que siempre leyó o escuchó en la tele, y siente ese dolor. “El rol de la mujer aquí es muy contradictorio. A mí, en lo particular, esto me genera varios choques emocionales a diario”, comentó.

   “Por un lado ellas son el motor de la economía, y no me refiero sólo al hogar, sino también al comercio, la agricultura. Son las que realizan el trabajo más duro en toda las áreas, ya sea la crianza y la educación de los hijos, son el sostén de la familia, pero esa importancia no es reconocida ni valorada. Según nuestra mirada occidental roza la opresión. Pero ellas no lo viven así”, relató la trabajadora social.

   “Cuando se encuentran con una mujer blanca, sinónimo de debilidad, y que encima no tiene hijos, no sabe cocinar o no le gusta, no puede sacar agua del pozo ... ¡no lo entienden!. No tienen nada que admirar en mí y hasta a su modo se burlan. Es muy loco todo. Es como que si no cumplís con esas funciones no sos mujer”.

   Romina está asombrada por el alto nivel de analfabetismo y porque en su mayoría son mujeres las que no pueden leer ni escribir ya que la educación está reservada para el varón. El trato hacia las mujeres, a modo de objeto, es otra característica de los vínculos en Guinea Bissau, lo que se repite en la mayoría de los países africanos. “En este punto no me escandalizo tanto porque vengo de la Argentina, en nuestro país también lo estamos permitiendo, en lo mediático por un lado y con la cantidad apabullante de femicidios y situaciones de violencia de género”, reflexionó.

   “Es cierto que acá hay mujeres que trabajan o van a la universidad, hay muchas militando políticamente, pero son las excepciones. A su vez son modelos o gérmenes de esperanza, algo que da un poco de alivio”.