"No tenemos reparos", asegura el elenco de Sin Codificar
La propuesta ahora llega a Rosario por primera vez para una única función, hoy, a las 21.30, en el teatro Broadway (San Lorenzo 1223).

Sábado 28 de Noviembre de 2015

La exitosa obra debuta hoy en el Broadway. Yayo, integrante del elenco, subrayó que la relación entre ellos es fundamental para el resultado en escena. el show replica el gran desempeño del ciclo de televisión

"No tenemos ningún tipo de compromiso con nadie", aseguró Yayo Guridi sobre un estilo de humor que caracteriza a "Peligro sin codificar". No es poca cosa cuando el ciclo va por su séptima temporada en televisión y cuando su versión teatral tuvo exitosas temporadas en Carlos Paz -donde este año obtuvo el Carlos a mejor espectáculo humorístico- y en Buenos Aires. La propuesta ahora llega a Rosario por primera vez para una única función, hoy, a las 21.30, en el teatro Broadway (San Lorenzo 1223).

Los Rebos, Los puntos cardenales, El gaucho alemán y La Angie son algunos de los personajes que Yayo interpreta junto a un elenco integrado por Pachu Peña, Pichu Straneo, Migue Granados, Marcelo Ruiz Díaz y Walter López.

"La idea es que la gente se sienta que está en la tribuna del programa como si fuera en vivo. Tiene un repaso de los personajes de estos nueve años de vida que lleva el programa, los momentos musicales más fuertes, y la interacción de nosotros en el escenario que es lo que le da frescura a la cosa. No hay un guión ajustado ni nada por el estilo. Al contrario", explicó.

Según contó Yayo, los personajes son tan importantes como la relación que establece el elenco en escena. "Con lo que más se engancha la gente son los mano a mano que tenemos entre nosotros, donde hay una pequeña guía, pero después no se sabe para dónde va a salir y ese es uno de los grandes condimentos. Es dejarlo librado a hinchar las bolas en ese momento ahí arriba. Hay una estructura porque obligadamente un espectáculo de teatro tiene que terminar en algún momento, pero dentro de eso puede pasar cualquier cosa".

El éxito del programa, que debutó en 2008, se sostuvo en el aire "básicamente con mucho laburo", explicó el actor. "Nosotros tenemos la bendita ventaja de que trabajamos de lo que nos gusta entonces eso hace que trabajes más y mejor. Ese es el secreto. Y la otra es la relación entre nosotros. Acá no hay ningún divo ni ninguno que por contrato tenga que figurar más que otro ni nada por el estilo. Es un grupo de trabajo donde en algún momento sobresale alguien y en otro le toca sobresalir a otro. Así de fácil. Vamos a apoyar al que esté mejor en su momento. Es darle larga vida a esto sin que nadie se sienta dueño de nada básicamente".

Y el humor suma su parte, un elemento que según el actor hoy forma parte de la mayoría de los programas de manera casi orgánica. "La dosis de humor en la tele no la encontrás en el formato de un programa como podía ser en los 80 o los 90. A veces el humor aparece a lo largo de toda la programación de los canales. Los magazines de la mañana y los de la tarde tienen algo de humor, el mismo Cabezón (Tinelli) con «Bailando», a pesar de ser un concurso de baile, básicamente pasa por el humor. Ha mutado. En vez de tener programas de televisión de humor tenés momentos de humor en casi toda la programación a lo largo del día".

Yayo contó que su estilo de humor se origina en los el propio humor del equipo. "Por ahí algo da para hinchar las bolas y no tiene nada que ver con la actualidad. No tenemos una regla a seguir. Hasta por ahí hemos parodiado a personajes de otros canales porque nos ha parecido divertido. No tenemos reparos en eso", afirmó. También explicó que la corrección política no es algo que los condicione. "La verdad que no. Si hay una situación que da para gastarla y es algo piola la vamos a hacer. No tenemos ningún tipo de compromiso con nadie. Y siempre si lo hacés con respeto y cierta altura cambia la cosa. No estamos gastando por gastar ni estamos metiendo mala leche en lo que hacemos. Todo lo contrario. Siempre con altura, justificadamente y con buena leche".

—Sos economista, además de actor. ¿De qué se ríe un economista cuando en general es un territorio lleno de problema y conflictos?

—Toda materia tiene su lado de vértigo. Depende de la visión que uno tenga de las cosas. Es una rama más, a lo mejor no tan difundida como pueden ser los chistes de médicos o de abogados, pero lo tiene y lo hemos aprovechado. Hemos hecho a Lousteau en su momento, con Cavallo hemos hinchado mucho los huevos allá por el 2000. Es según de qué lado estés. Si es del lado de adentro, te la regalo, pero viéndola de afuera ahí estamos más tranquilos.