Miércoles 05 de Enero de 2011
Cuando el 5 de octubre muere mi madre, en ningún momento pensé en suicidarme. Entiendo desde hace mucho, que la vida es un paso y que devolvemos el envase que nos prestaron para transitarla. Y como siempre digo, sólo muere quien uno quiere que muera. Obviamente, Pami no cubre el sepelio, por lo tanto, como decidí no velarla, sólo tuve que abonar 3.500 pesos, de lo contrario con todo el circo, eran 5.900 pesos. Después te reintegran 1800 pesos, tenés que hacer el trámite en el Correo. Como tengo un amigo en casa central me tiró la data de lo necesario para gestionar el subsidio. El destino me tenía preparada una trampa, existía la Ansés. Al cabo de dos meses y medio me llegó una carta con el trámite rechazado. Partida de defunción ilegible. Tengo la suerte de tener amigos por todos lados, así que el trámite en el Registro Civil para gestionar otra partida fue una delicia. Pero el destino me seguía tendiendo una trampa. Faltaba el trámite en la Ansés. Allí fui una calurosa mañana de diciembre de 2010, a eso de las 6 AM. Tenía que entregar la partida nueva para terminar el trámite, pensé ilusoriamente, y esa es la correcta palabra. Rápidamente me tomaron la nueva partida y yo me disponía a dar por finalizada la gestión, cuando el señor amable me dice, "ahora andá abajo y que te expliquen cómo sigue". ¿Cómo sigue qué?, pregunté. "Tenés que iniciar el trámite completo nuevamente" ¿cómo nuevamente?, si ya..., "andá abajo". Allí me dirigí y la señorita amable le preguntó a otra y a otra y me mandaron nuevamente arriba. Y allí me dirigí, pero a otro sector, y me confirmaron que tenía que entregar todo nuevamente ¿Por qué? Si el trámite está iniciado, todos los papeles están en la Ansés, agreguen esta partida y chau, completo el expediente. "¡Ah, no! esto está en otra gerencia, en Buenos Aires y acá tenés que presentar todo nuevamente". Pero no es lógico, y "pero es así. Tenés que ir abajo y que te den los formularios", y allí me dirigí estoicamente abajo, y nuevamente la señorita amable me dio uno, dos, tres, cuatro, siete formularios. "Mirá, me dice, con estos tres vas a la comisaria, con dos testigos que no sean parientes y que firmen que vos sos hijo de tu mamá, el otro lo firmás vos, con estos otros dos vas al banco y que firmen ellos por si tu mamá tiene que cobrar un subsidio o le deben algo, con estos otros tenelos y traélos cuando saqués turno". Bueno, dame el turno. "El turno lo tenés que sacar por Internet". Y como hago. "Tenés que sacar tu clave y usuario acá en el ciber de la vuelta, y después entrás a internet y sacás el turno". Me fui al ciber y me dicen que ya tengo clave, que se la pida al contador de la empresa donde trabajo o que me den de baja en la Ansés y me hagan una nueva.A esta altura o tomo veneno o me tiro del Monumento a la Bandera, no se que duele menos, después veo. En la Ansés, las chicas amables no saben cómo dar de baja la clave, hasta que un pelado joven y amable vio que mi mandíbula estaba desplazada más de 15 centímetros de su cause normal y se decidió a intervenir, logrando que mi clave diera a luz, el inicio del trámite. Así fue que saqué turno y oh sorpresa, me tocó en la sucursal Alberdi, yo vivo en la zona sur. Asi que volví a la Ansés para cambiarlo y "no lo tira el sistema" fue la respuesta, asi que decidí dedicarme a buscar una manera menos dolorosa que el veneno y el monumento. Ahora más tranquilo, me pregunto ¿Se dieron cuenta de que el 90 por ciento de las persona que hacen trámites en la Ansés son mayores y no tienen idea de Internet, claves y usuarios? ¿Por qué no tratan de hacerle un poquito más fácil los trámites y además respetan sus canas atendiéndolos de otra manera? Pero bueno es parte de la idea utópica que tengo de la vida. No obstante las chicas amables de abajo se portaron de 10, el supervisor no existe, el pelado de lentes, una masa y los de arriba, bué, ya subieron. No se suicide, antes debe pasar por la Ansés.
Jorge Marcote
DNI 13.093.744