Jueves 26 de Septiembre de 2013
El rector del Colegio Nacional de Buenos Aires, Gustavo Zorzoli, consideró ayer que no pudieron haber sido estudiantes de esa institución quienes realizaron destrozos en la Iglesia San Ignacio, del barrio porteño de Monserrat. "No puedo creer que hayan sido los alumnos", manifestó Zorzoli y explicó que "es bastante complicado pasar a la iglesia, tienen que haberse esforzado bastante para llegar a ese lugar".
El rector evaluó que este hecho "no tiene que ver con la toma de los estudiantes (contra la reforma educativa) que la trasciende", no obstante señaló que si llegara a ser así "la medida podría llegar a ser la expulsión". Zorzoli calificó este hecho como "una de las situaciones más graves que se dio en los últimos 30 años en la institución porque se han profanado símbolos de la iglesia y eso es inaceptable". "No se puede creer que después de 30 años de democracia estemos en este punto", dijo el rector.
Por su parte, el rector de la Universidad de Buenos Aires, Rubén Hallú, manifestó ayer su preocupación y su "más enérgico" repudio a los destrozos cometidos presuntamente por alumnos del Colegio Nacional de Buenos Aires a la iglesia más antigua de la ciudad, donde se fundó la UBA.
"Esto ocurre en un contexto que nos preocupa, una medida de fuerza en la que las autoridades no pueden ingresar a la institución y tampoco pueden velar por la seguridad de los estudiantes y los bienes de la Universidad", sostuvo Hallú.
El rector solicitó a "quienes promueven y apoyan la toma" que "asuman la responsabilidad de haber facilitado el ingreso de personas desconocidas a la institución y de estos gravísimos hechos", porque "no sólo se ha destruido parte del patrimonio de esta histórica iglesia, sino que también se ha agraviado a la religión católica".