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No pudieron denunciar en Chabás un robo porque la comisaría estaba cerrada

Dispusieron el relevo del titular de la dependencia policial. Es el tercer comisario que se cambia en lo que va de este año, un récord en la localidad.

Jueves 24 de Julio de 2014

A los sucesivos hechos de inseguridad registrados últimamente en Chabás se sumó un episodio insólito a principio de esta semana cuando un vecino fue a la comisaría a realizar una denuncia que no pudo concretar porque no había personal, lo que se convirtió en detonante para que la jefatura de policía provincial disponga el relevo del titular de la dependencia local. Se trata del tercer cambio de comisario en lo que va del año, lo que constituye un récord histórico para esta población del departamento Caseros, de casi 9 mil habitantes.

"Esto pone en evidencia que la seguridad no funciona en Chabás y si algo faltaba para agravar aún más el panorama es la desagradable experiencia que le tocó vivir al vecino que fue a denunciar un delito y se encontró con la comisaría cerrada y donde sólo había un preso", dijo ayer a LaCapital, el jefe comunal, Osvaldo Salomón.

El caso ocurrió el lunes a media mañana luego de que Alfredo Gallego se apersonara a la dependencia policial para dar cuenta que le habían robado de su lavadero de autos, ubicado a la salida del pueblo sobre la ruta 33, una hidrolavadora valuada en 40 mil pesos. Al malestar e impotencia que le causó ser víctima del delito se sumó la sensación de desprotección al verse imposibilitado de concretar el trámite que pretendía ante la falta de un policía.

"Cuando llegué a la comisaría había una mujer tocando timbre y como nadie atendía yo insistí para que abrieran, pero tampoco tuve suerte, por lo cual ingresé al edificio policial por una puerta lateral que da al garaje, aunque sin obtener respuesta, ya que no había ningún agente", comentó a este diario el damnificado.

Preso solo. Pero aún mayor fue la sorpresa cuando regresó a su lavadero y se encontró con un policía y al expresarle su "indignación por lo sucedido" le respondió que "apenas somos tres agentes y como no tenemos más personal dejamos al preso sólo". Se trata de un detenido proveniente de Casilda y que luego de tomar estado público lo ocurrido ya fue trasladado a su lugar de origen.

Gallego lejos de conformarse con la "grosera" explicación fue a la comuna y tras comunicar lo sucedido, las autoridades corroboraron que la comisaría estaba despoblada de uniformados para atender al público tanto en forma personal como telefónica, lo que se convirtió en un escándalo que corrió como reguero de pólvora y culminó, reclamo comunal mediante, con la remoción de la cúpula de la policía local.

El hombre radicó la denuncia en la Fiscalía de Casilda para que la investigación pueda esclarecer el caso porque "me robaron el trabajo y dejaron en la calle", dijo.

Otro caso. La misma actitud tomó Gonzalo Escobar, a quien le desvalijaron el mismo día la gomería que tiene frente al lavadero de Alfredo y aún no puede superar el impacto emocional que le produjo el hecho ya que era su única fuente de ingresos. "Se llevaron hasta los parches", sintetizó Gonzalo para luego estimar que las pérdidas por la sustracción del compresor y el resto de sus herramientas de trabajo superan los 100 mil pesos.

Las víctimas están convencidas que sus comercios fueron robados por los mismos delincuentes y expresaron sus sospechas porque "resulta extraño que no se haya prevenido esto y nadie haya visto nada cuando seguro los ladrones demoraron algunas horas en cargar las herramientas robadas".

Lo sucedido se suma a una treintena de robos registrados entre junio y lo que va de este mes. Según Salomón "el 95 por ciento de hechos se producen los fines de semana por falta de patrullaje policial y respuestas a los reclamos y denuncias de los vecinos".

El jefe comunal se quejó de la "desprotección y falta de acompañamiento policial" y no descartó la posibilidad de que se trate de algo planificado, al sostener que "lo que está sucediendo es de gran gravedad institucional y, si bien ignoro los motivos, no es descabellado pensar que sea fruto de una interna policial, una campaña contra el nuevo sistema judicial o un intento por desestabilizar al gobierno comunal".

Aunque Salomón no lo admitió, referentes de su entorno político aseguraron a este cronista que la situación sobre el cuestionado accionar policial lo afectó al punto que debió ser convencido para no presentar su renuncia.

Salomón se quejó del mal estado edilicio que presenta la comisaría y la necesidad de jerarquizar su funcionamiento. Las autoridades comunales vienen planteando desde hace tiempo a la provincia la preocupación por los problemas de inseguridad de la localidad y si bien gestiones hechas con el apoyo de la diputada provincial y vecina de Chabás, Miriam Cinalli, tuvieron éxitos con la llegada de dos móviles, más personal, y fondos para la instalación de cámaras de videovigilancia aún no se logró obtener "el compromiso que se busca de la policía para atender las necesidades y requerimiento de la gente", explicaron. Ahora se espera que la situación se revierta con los cambios instrumentados en la comisaría.

"El objetivo es trabajar mancomunadamente con la comuna y las instituciones de Chabás, priorizando las tareas de prevención y llevando adelante una gestión de puertas abiertas e instando a los vecinos a involucrarse porque la seguridad es un tema de todos", adelantó ayer a LaCapital el flamante titular de la comisaría 4ª local, Cesar Ramos, quien será puesto en funciones oficialmente mañana por el subjefe de la policía santafesina, Raúl Ardiles.

"Nos dejaron sin nada". Tanto Gallego como Escobar, quienes solían atender los móviles policiales para tareas de limpieza o mantenimiento de neumáticos, coincidieron en la necesidad de que sus elementos robados sean recuperados porque "nos dejaron sin nada".

En esa línea dijeron que los hechos se registraron entre el sábado a la noche y la madrugada del domingo, aunque lo advirtieron el lunes cuando fueron a trabajar.

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