"No pude ir al entierro de Luján"
El novio de Luján Peñalva, la adolescente que apareció ahorcada de un árbol en Salta junto a su amiga Yanina Nüesch el lunes último, relató anoche en exclusiva al periodista de América TV...

Viernes 20 de Julio de 2012

El novio de Luján Peñalva, la adolescente que apareció ahorcada de un árbol en Salta junto a su amiga Yanina Nüesch el lunes último, relató anoche en exclusiva al periodista de América TV, Paulo Kablan, las horas previas a la desaparición de las chicas.

Raúl Ezequiel Freyres, en una entrevista reveladora que duró 12 minutos, contó cómo era su relación con el padre de Luján —quien lo acusa de haberla violado y hasta lo amenazó—, la sorpresa que le causó la noticia y la tristeza que siente por perder a su novia.

"Salimos el viernes a dar unas vueltas. Estábamos contentos con Luján porque el jueves yo había hablado con el padre y habíamos aclarado toda la situación del noviazgo. Podíamos estar juntos con el permiso del padre", comenzó a narrar Freyres. Esa noche salieron con Sebastián Arbilla y Victoria Cuarti, quienes también declararon ayer ante el juez salteño Pablo Farah.

La felicidad duró poco. Al regresar Luján fue increpada por su padre porque había regresado mucho más tarde que la hora convenida.

"El padre me llamó a la 1.30 de la mañana. Primero me mandó un mensaje donde me dijo que no habíamos entendido nada y que él estaba decepcionado de mí. Le pregunté a Luján el porqué y me explicó que a ella le habían dado permiso (de salir) hasta las 12 y a mí me había dicho hasta las 2. Le pedí mil disculpas al padre y le expliqué que yo no sabía nada, que quería hablar de nuevo con él", explicó.

Y agregó: "Ya había pasado varias veces que llegó tarde. El problema se generó dentro de la casa cuando me mandé mensajes con ella. A la madrugada se angustió y se asustó. La llamé y le dije que se tranquilice".

El sábado último Ezequiel habló con Gustavo, el padre de Luján, y le dijo que si quería se hacía a un lado pero que ella tenía una carrera y que entendía todo el esfuerzo que él hacía para eso.

"La llamé a Luján a las 12.15 ó 12.30 del sábado. Ella me dice que se estaba cambiando y que me mandaba un mensaje cuando se subía al colectivo para que la llame. Después la llamé y me daba ocupado. Pensé que se había quedado sin batería o estaba hablando. Busqué a alguna de sus amigas en mi agenda y encontré el teléfono de Ana —la hermana de Yanina— y me dijo que había salido a las 11 de su casa y que le había dicho que había salido a almorzar con Gustavo y Luján", explicó.

De ahí en más, todo fue una búsqueda desesperada de la familia, de los amigos y de Ezequiel. Salieron a marchar pidieron la aparición de Luján y Yanina, notificaron a la policía y recorrieron todos los hospitales. Llegó el sábado a la noche y no había novedades. Hasta que la policía encontró los cuerpos colgados del árbol.

"Me enteré por la televisión, no lo podía creer", confesó Ezequiel, quien desde entonces permanece alejado de su familia y resguardado para que nadie le haga daño porque muchos piensan que es el asesino.

"No pude ir al entierro de Luján, mi novia", reveló y, dolido, concluyó: "Yo la quería, nos llevábamos muy bien. Salíamos hace tres meses y medio".

Las dos chicas fueron vistas con vida por última vez el mediodía del sábado pasado, cuando salieron del barrio San Carlos, donde vivían, en la zona sur de la capital salteña, rumbo al macrocentro de la ciudad, para encontrarse a almorzar con el padre de Luján Peñalva.