No pasa nada con los taxis
El 21 de abril pasado salió publicada una carta de lectores de mi autoría con el título "Taxis incómodos". Me refería a los coches que se usan como taxis en nuestra ciudad, que generalmente son coches de serie de tamaño...

Martes 04 de Septiembre de 2012

El 21 de abril pasado salió publicada una carta de lectores de mi autoría con el título "Taxis incómodos". Me refería a los coches que se usan como taxis en nuestra ciudad, que generalmente son coches de serie de tamaño chico que simplemente se pintan de amarillo y negro, y son tan incómodos que resulta dificultoso entrar y salir porque tienen un espacio muy angosto para ello. Me refería también que en Londres la norma de fabricación de los taxis incluía entre otras cosas que "el pasajero pudiera entrar y salir cómodamente sin tener necesidad de sacarse la galera". Traigo este tema porque vi por TV la clausura de los Juegos Olímpicos y me llamó la atención que entre tanta demostración de potencia industrial, los ingleses mostraron durante un tiempo considerable como si fuera un orgullo el clásico auto taxi negro, feo, de diseño antiguo, de mecánica indestructible, pero que es comodísimo para el pasajero. Se notaba por las distintas decoraciones que se le hacían a estos vehículos que había un inocultable orgullo por esa creación. Hago esta reflexión porque desde que hice la carta arriba mencionada, no tuve ninguna repercusión, ni por los tacheros, ni de quienes tienen que regular su funcionamiento en nuestra ciudad, y por lo tanto seguiremos soportando los taxis incómodos, despreciando mejores soluciones al alcance de la mano.

Enzo Mainieri / enzomainieri@hotmail.com