Viernes 29 de Mayo de 2009
Desde el año 1957, a San Eduardo, pequeña localidad del sur de la provincia, se le viene prometiendo asfaltar el acceso que la separa de la ruta nacional Nº 8. Cada vez que se acerca una elección llegan los ingenieros de la provincia a estudiar el terreno. Traen importantes aparatos, miran con ellos el terreno durante algunos días y luego se van. Pero no para siempre, sino hasta la próxima elección. Así pasaron muchas elecciones, muchos candidatos, muchos gobernadores y nosotros esperando. San Eduardo, de tanto esperar, está quedando aislado. ¿A quién le interesa un pueblo sin acceso? ¿Que producción se puede sacar de aquí cuando llueve? ¿Cómo sale la ambulancia cuando alguien debe ser derivado a un centro asistencial? ¿Cómo viajan los alumnos a la ciudad de Venado Tuerto para seguir carreras superiores si los vehículos no aguantan el camino? Señor gobernador, con la autoridad que me da haberlo votado, le ruego que cumpla con la obra y que no tengamos que decir una vez más que sólo fue una promesa por las elecciones.
Alicia Dalton, DNI 5.885.008