Viernes 27 de Junio de 2014
¿Cuándo dejaremos de ser tan exitistas los argentinos? ¿Seremos alguna vez un poco más humildes? Tenemos, según dicen los especialistas, al mejor futbolista del mundo. Los yacimientos de petróleo no convencional y gas más fabulosos del planeta. También a los ladrones de guante blanco con mayor impunidad en estos 200 años de historia, y hasta un “filósofo” oficialista que se encarga de pensar por todos nosotros. Pero para equilibrar la balanza hemos poblado todos los rincones de nuestro suelo, aunque más no sea con pequeños conglomerados de personas admirables, que han creado localidades que son envidiadas, turisticamente hablando, en el mundo entero. Y lo admirable de todo esto es que lo hemos realizado con una demografía muy escasa ante un territorio tan gigante, un verdadero “boom edilicio”. Pero lo dramático de todo esto es que debido a nuestra permanente desorganización, burocracia, desidia e ineptitud, un tercio de nuestra población vive en estado deplorable y habita pocilgas propias de ser vistas en los lugares más carenciados del planeta. Es decir, esto es lo que se ve a diario en la calle y nadie podría desmentirlo. Ahora bien. ¿los funcionarios políticos que hemos elegido para que administren con idoneidad, vocación, lealtad y sentido ético nuestras esperanzas para lograr un futuro promisorio para nuestros hijos y nietos, ¿no analizan lo que está ocurriendo en nuestra sociedad que se deteriora cada día que pasa? O sólo les preocupa acceder a la cúspide del poder real y continuar observando desde sus aviones, helicópteros y automóviles blindados y con vidrios polarizados el desarrollo de esta verdadera selva donde prima siempre “el sálvese quien pueda”.
Felipe Demauro