Miércoles 06 de Marzo de 2013
Hace unos meses, un fenómeno meteorológico produjo un siniestro de proporciones en la ciudad y alrededores. Arboles arrancados de cuajo, gruesas ramas quebradas; lamentablemente arrastrando cuanto cable se entrecruzaba entre sus ramas. Consecuencia de ello, vecinos sin luz, teléfono y TV e internet por cable, interrumpido el servicio varios días. Quizás alguna desafortunada electrocución. Calles anegadas: cañerías pluviales obstruidas con cuanto elemento de porte menor que inevitablemente van a parar en los conductos. No se ve que se hagan limpieza de cámaras de calle en las ochavas, lavado de cañerías con el sistema de limpieza hidrocinética, hojas secas al por mayor que invariablemente van a parar a los conductos. Cables cortados: a esta altura de los tiempos, el tendido de cable es propio de épocas ya perimidas. No se puede ni se debe entrecruzar diversas líneas de vereda a vereda, una maraña de conductores entre las ramas, dejando al descubierto una desprolijidad monumental. Es evidente que no existen controles que impidan semejante zafarrancho. El tendido de cables altamente prolijo como en lugares de Europa, significa una mayor inversión. La premisa entonces: menor inversión, costo del servicio en constante aumento. De podas ni hablar, de escamonda, ¿para qué? Cada vez que hay que cortar ramas de compromiso, tiene que intervenir un conjunto de notables para que se corte la rama que agrede a algún cable, el resto no. Un trasnochado referente tuvo el coraje de referirse a los estragos: “….y con tanta agua que cayó…”. Me resisto a creer que pretendan mitigar a los damnificados con semejantes declaraciones. Autoridades, por favor, salgan a los barrios, interiorícense de lo que pasa más allá del microcentro. Si el sur también existe, no olviden que los barrios también, aunque no sea posible instalar grandes emprendimientos inmobiliarios. A todos, Ejecutivo y ediles, no olviden que muchas ilusiones salieron de los barrios a través del voto. Las obras barriales también se ven, es curioso que en el invento nuevo que es el Presupuesto Participativo, el vecino obvie groseramente problemáticas como las que están en trato.
Oscar H. Rodríguez
DNI. 6.004.403