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"No me explico lo sucedido, pero aún espero que aparezca con vida"

Sergio Santilli, sobrino del empresario de Armstrong, responde a las acusaciones de su prima hermana que lo apuntan como el posible ideólogo de la desaparición.   

Domingo 06 de Julio de 2014

"Tengo la esperanza de volver a ver a mi tío, pero se apaga con el paso del tiempo", disparó Sergio Santilli, sobrino, confidente y administrador de los bienes de Jorge Cejas, el empresario desaparecido en Armstrong el 30 de marzo último y quien paradójicamente con su ausencia se convirtió en el personaje principal de una historia tan misteriosa como inexplicable, que alimentó miles de hipótesis y convulsionó a toda la región.

Inteligente, locuaz y con un halo de ansiedad, Santilli, el hombre que fue puesto en el centro de la escena por su propia prima como el posible responsable de la desaparición de Cejas, llegó a la entrevista acompañado de su abogado, Carlos Varela, para contar por primera vez ante un medio periodístico sus vivencias, tomar posición frente a una acusación que define simplemente como inaceptable y apuntar como única beneficiada por la desaparición a su prima Stella Maris, hija de Jorge.

Según sus dichos, lo afecta una rara sensación de impotencia que le genera incertidumbre por no conocer si la Justicia avanza en la investigación del caso "o simplemente se empeña en controlar qué ocurre con los bienes, en lugar de buscar a la persona desaparecida".

"No encuentro explicación a la desaparición de mi tío. En principio supuse que podía tratarse de un secuestro", dijo y contó que "esperamos el llamado durante muchos días, pero nunca llegó. También consideramos la posibilidad de que apareciera golpeado, tirado, con pérdida de conocimiento, pero tampoco sucedió. A medida que pasa el tiempo se va perdiendo la esperanza".

A las pocas horas de la desaparición de Cejas −el ex dueño de la metalúrgica Cele SRL−, Santilli fue complicado por la hija de Jorge cuando deslizó ante la policía que sospechaba de él. La joven reforzó esa teoría cuando, en el estudio de su abogado, se enteró de que Santilli poseía documentación que le otorgaba la capacidad plena de administrar y disponer de los bienes de su padre.

Más tarde, y a pesar del fuerte hermetismo, se supo que el curso de la investigación se alineó en dirección a esa hipótesis, que se fundaba en razones de índole económica, y que Santilli refutó con su narración a este diario.

"Mi relación con Jorge es muy buena. Más aún desde 1999 cuando falleció mi papá. Desde allí creé lazos concretos. El se transformó en mi padre y confidente. Queda mal que lo diga yo pero lo afirma la gran mayoría de las personas de Armstrong, la esposa y todos los allegados de verdad a Jorge. Por esa razón me otorgó en su momento los poderes para que lo ayude a administrar su patrimonio", explicó.

La venta. "En principio no quería vender la empresa. Tuvimos varias reuniones dentro del directorio en las que él me propuso como cogerente. Su intención era que yo administrara en conjunto con el hijo del socio (Aldo Leguizamón), porque entendía que se aprovechaban y no le pagaban lo que le correspondía", dijo y añadió que "eso no se logró y como cada socio poseía el 50 por ciento de la compañía y no había una mayoría para imponer su intención, Jorge tomó la decisión de vender su parte al socio".

También aportó el hecho de que la esposa de Cejas, Idalina Flores, estaba embarazada y quería que él se quedara a vivir en Paraguay. "Desde el principio de la relación su deseo fue casarse para vivir allá", dijo.

"Entonces se puso en contacto con un profesional para cotizar la empresa y le dijo que alcanzaba el precio total de doce millones de pesos y a él le correspondía la mitad. Ahí me habló para ver qué opinaba porque yo lo ayudaba en cuestiones administrativas. Si me superaba lo mandaba al estudio Rossini, el titular es mi amigo, y allí lo asesoraban. Si era necesario consultábamos con un contador", explicó el sobrino.

"De los seis millones iniciales el estudio Rossini le consiguió una cotización superior a los 30 millones de pesos. Jorge sospechó que había una relación entre el profesional que había hablado y su socio. Por esa gestión decidió donarme un millón de pesos, en reconocimiento a todo el dinero que le hice ganar, porque había estado a punto de cerrar el trato por los seis millones", detalló y con esto justificó la disposición económica que posee actualmente, situación que fue utilizada por su prima para reforzar las sospechas sobre él, principalmente por la construcción de una vivienda de grandes dimensiones en Armstrong, entre otros gastos.

Finalmente Cejas decidió vender su participación en la metalúrgica y por la operación se quedó con 75 hectáreas en jurisdicción de Tortugas y 130 en Totoras.

"El 50 por ciento de esas propiedades eran de él y recibió como parte de pago de Cele la otra mitad. También recibió el 50 por ciento del cereal depositado en un par de cooperativas y dinero en 16 cuotas que completaron lo que le correspondía", detalló Santilli y agregó que "se cobraron 15 cuotas y quedó un remanente que se cobró luego de su ausencia. Todo se llevó al mismo banco en el que él depositó las cuotas".

Para reforzar su posición de cercanía y el trato preferencial que le dispensaba su tío, Santilli buceó en la intimidad familiar y esgrimió que "los hijos nunca tuvieron participación en la vida de Jorge. No sólo en lo económico, tampoco estuvieron durante sus enfermedades. Fueron chicos ausentes. Vivieron una historia muy difícil porque su madre los dejó cuando eran pequeños y quedaron a cuidado de Jorge. El estaba siempre en el trabajo y se criaron como pudieron", agregó.

Tomaron caminos erróneos, los dos están en la droga. Los ayudé en lo que pude. Incluso cuando la hija, que estaba muy distanciada de él no tenía para comer. Ella dejó a su esposo, se juntó con una pareja de su mismo sexo y vivían en una casita de chapas a orillas del arroyo Cañada de Gómez", argumentó.

"Jorge nunca estuvo en contra de la homosexualidad de su hija. Si contra de la violencia que ejercía la pareja sobre el hijo de Stella Maris. Nunca se supo si era por celos porque el nene era hijo de su esposo o porque no lo quería. Pero el problema que surgió entre Jorge y su hija fue por esa razón. No quería esa vida para su nieto", contó Santilli.

Ausencia. Según el sobrino de Cejas, Idalina vive en una de las sedes de la comunidad religiosa llamada Pueblo de Dios, emplazada en la zona rural de Torín, en Paraguay. "Me llamó la esposa desde allí diciéndome que tratara de ubicar a Jorge porque ella no se podía comunicar. Después de dos intentos fallidos logré ubicarlo. Hablé con él, me dijo que estaba en Posadas y que venía para Armstrong. Volvió a llamar Idalina y le conté lo hablado".

"Quince minutos después −continuó−, en un tercer llamado, Idalina me dijo llorando que había tenido una fuerte discusión con Jorge y me quería contar lo sucedido. «Anoche Jorge quiso abusar de mi hija, la manoseó. La nena salía de bañarse, se cambió y se fue a la casa de la abuela. Pasó la noche allá y esta mañana vino mi mamá y me contó lo que pasó», dijo que le contó Idalina. Luego le dijo que tuvo una fuerte discusión con Jorge y lo echó".

"Así me enteré de esa situación. No conté nada a los hijos porque no me parecía prudente. Era algo privado y si Jorge no lo contaba yo no tenía por qué hacerlo", remarcó e introdujo la base de uno de sus principales teorías: su tío podría haberse ausentado por su propia voluntad tras el arrepentimiento y la vergüenza que le habría generado el episodio con la menor paraguaya.

Ante la pregunta de por qué motivo expuso la teoría del abuso cuando la tendencia dentro de un marco afectivo y familiar hubiera sugerido desconfiar de esa hipótesis y atenuarla frente a los demás, Santilli respondió que “a esto lo declaró Idalina y está en el expediente. Con esta teoría ella sustenta su sospecha de que pudo desaparecer voluntariamente por vergüenza”.

   Respecto a las acusaciones de su prima, que lo vincula como el posible ideólogo de la desaparición, dijo: “Me sorprendió porque yo no hice más que ayudar todo el tiempo a la familia. No soy heredero, no me benefico con nada. Antes administraba sus bienes con un sueldo de 15 mil pesos, en negro porque se trataba de mi tío, y el diez por ciento de las cosechas. Hoy administro sin llevarme un peso porque no puedo justificar mis sueldos. Hago el mismo trabajo con el mismo énfasis que cuando cobraba, sin percibir ni un centavo. Tengo la obligación de hacerlo porque él me lo confió. No puedo renunciar a los poderes como ellos (por su prima y su abogado) pretenden y que otro tome la administración. Porque si mañana aparece Jorge me reclamará que él confió en mí”.

   Dijo que todos los bienes están en la misma situación en la que los dejó Cejas. “No hubo modificaciones. Administro. Cobro el dinero, pago cuentas y guardo el resto. No hago otra cosa”, subrayó.

   Luego dijo que iniciará acciones legales contra su prima y el profesional que la asiste. “Quiero creer que el abogado cree la historia que cuenta esta chica y no que invente las mentiras que dijo. Cosas de las que no tiene pruebas y que yo demostré que no son ciertas”.

Bajo perfil. “No salgo a los medios, no hablo, pero por eso no debe interpretarse como verdad todo lo que ellos dicen. Busco a mi tío de otra forma. La esposa de Jorge, su hijo, su hija pequeña, mi mamá, mi hermana y yo, buscamos a Jorge de común acuerdo. Salimos a pegar carteles. Hay taxis de la ciudad de Santa Fe que llevan su foto. Desde el silencio se pueden lograr muchas cosas”, dijo Santilli.

   “La única persona que está aislada de la familia desde hace muchos años es Stella Maris.”, aseguró y dijo respecto a las marchas que “no participamos porque no estamos de acuerdo con su hipocresía. Sale con una bandera a decir «mi papá está desaparecido» y no se acercó al sanatorio cuando estuvo enfermo y a punto de morir”, disparó.

   Santilli dijo a La Capital que se dedica a administrar bienes y asesorar inversiones. “Por eso me veo afectado con todo esto, porque repercute en mi trabajo”, se enojó. Dijo que cursó parte de la carrera de abogacía pero no la concluyó. Incluso explicó que inició una querella por una tarjeta de presentación que aportó la defensa de su prima a la causa. En ella consta el nombre completo de Santilli, le atribuye el título de abogado y que presta servicios para el estudio Bielsa Rossini y Asociados, con dirección en Cañada de Gómez y Las Parejas.

   Luego explicó que decidió contratar los servicios del penalista Carlos Varela “cuando el abogado Luis Rossini me advirtió que era incompatible que él defendiera al administrativo y a la familia —representa a Idalina y a Ricardo—. Entonces me sugirió una lista de abogados para que elija. Le manifesté que lo único que me preocupaba era iniciarle juicio penal al abogado de Stella Maris, Hugo Argañaráz, y a las personas que hablaran mal de mi. Entonces le pedí el mejor asesor”.

Otra hipótesis. Por su parte, el defensor de Santilli cargó contra Stella Maris al considerar que “la desaparición o eventual muerte de Cejas favorecen únicamente a ella, que es quien sembró suspicacias sobre varias personas”.

   “Stella no sabía que había un poder de administración y disposición firmado por Cejas a favor de Sergio y eso cambia radicalmente cualquier teoría porque a partir de una ausencia con presunción de fallecimiento o una muerte, inmediatamente tendrían acceso a los bienes los herederos forzosos. Ella no lo sabía porque no tenía relación con su padre. Entonces se transformó en acusadora”, dijo.

   Para el abogado, la inhibición de los bienes de Cejas constituye una ilegalidad. “El fiscal podría haber despachado una medida cautelar limitando el poder conferido a Santilli si él fuera sospechoso. En cambio nos pusimos a disposición de la Fiscalía. Incluso solicitamos que se haga una audiencia imputativa si consideraban que existían indicios o pruebas contra Santilli. Hasta ahora no obtuvimos respuestas”, aseguró.

   También remarcó que “la inhibición como está planteada limita el poder de administración que posee Santilli en perjuicio del patrimonio de Cejas”.

   Sobre este punto, Santilli ejemplificó que no puede afrontar las deudas de su tío ante la Afip”. El perjuicio puede ser que la Afip nos trabe embargo sobre la totalidad de los campos”, afirmó.

   “Mi deber es cuidar esos bienes hasta que él aparezca y en su caso, si se llegara a presumir su fallecimiento, quedarán a disposición de los abogados para que se repartan como corresponde”, remarcó.

   Finalmente Varela indicó que “mi representación tiene por objeto proveer de los elementos técnicos jurídicos a Santilli ante el injustificado ataque del que es objeto. Se lo asiste en las querellas que se interpusieran en contra del letrado de Stella Maris y se lo patrocinó en las denuncias penales efectuadas en contra del fiscal Angel Granato por su irregular actividad y la posible comisión de ilícitos.

Entendemos que es indispensable la intervención del fiscal regional y la participación de fuerzas especializadas en la investigación, tal como las Tropas de Operaciones Especiales”.

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