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No mandó a su nena a la escuela un mes para que no viera al papá

La Justicia fijó que el hombre la retirara del colegio sin presencia de la madre, que lleva años impidiendo el vínculo. Ahora pedirá la tenencia.

Miércoles 04 de Septiembre de 2013

Una mujer dejó de mandar a su hija de 7 años a la escuela durante un mes para impedir que la nena se encontrara a la salida con su papá, según el régimen de visitas ordenado a fines de junio por el Tribunal Colegiado de Familia Nº 4. En realidad, se trataba de la última modalidad de contacto intentada por la Justicia, después de probar varias estrategias sin conseguir que la madre de la chiquita las aceptara. Tras nuevos incidentes de "manipulación y violencia" que continuaron entorpeciendo el vínculo, hoy el abogado del padre, Lionel Dvoretz, presentará un pedido de cambio de tenencia a favor de su cliente, sobreseído en primera y segunda instancia de los cargos de abuso sexual sobre la criatura con que le apuntó "falsamente" su ex mujer desde que se separaron.

El último régimen de visita fijó que el padre (o un familiar paterno) debía retirar a la nena del colegio, un establecimiento público del centro, dos veces por semana.

Durante esos días la madre tenía una prohibición judicial de acercamiento a la escuela para impedir que obstruyera el encuentro. Por cada incumplimiento en que incurriera, además, debería pagar una multa de 450 pesos: la deuda de la mujer por esa causa ya suma 7.200 pesos.

De hecho, recordó ayer Dvoretz, uno de los pocos días en que la criatura fue a clases desde finales de junio, cuando la abuela y la tía paternas irían a retirarla, la mujer se arrepintió de haberla enviado y, violando la restricción de acercamiento a la escuela, ingresó violentamente acompañada de su novio y otros familiares. Armó tal escándalo que los directivos debieron llamar a la policía.

La nena, nuevamente victimizada y en medio de un escándalo, tuvo que salir por otro ingreso junto a su tía paterna.

Historial. La situación viene muy complicada desde que los padres de la nena —por entonces de tres años— se separaron.

Pero esos problemas se judicializaron cuando la mujer denunció a su ex pareja por abuso sexual contra la hija de ambos. La causa se tramitó en el Juzgado de Instrucción Nº 12 y terminó con el sobreseimiento del hombre, fallo que en marzo pasado quedó confirmado en segunda instancia.

A partir de la sentencia, el tribunal de familia trató infructuosamente de que el vínculo entre padre e hija se reanudara, pero siempre fue torpedeado por la mujer.

Según recordó ayer el abogado, se intentaron diferentes regímenes de visita: en un shopping y ante una asistente social, en presencia de la madre, en el tribunal, pero todas esas alternativas fueron "sistemáticamente entorpecidas" por la mujer, hasta que a fines de junio último la jueza Alicia Galletto sacó una resolución indicando que el hombre podría retirar a su nena de la escuela dos veces por semana y devolverla a la casa materna a las 22.

"Se buscó una alternativa para evitar que fuera la madre quien la entregara al papá", explicó Dvoretz, para lo cual durante los días de visita la mujer tendría una restricción de acercamiento al colegio. La Justicia tomó aún más recaudos: en caso de que faltara, la visita pasaría al día siguiente.

Pero la reacción de la mujer volvió a impedir el contacto. "Desde que salió la resolución, una semana antes del receso invernal, no mandó a la nena más a la escuela. Después vinieron las vacaciones, en las que lógicamente el padre no la podría ver, y cuando se reanudaron las clases siguió un mes sin enviarla", aseguró el abogado, para recordar que ante ese panorama hubo varias intimaciones a la madre para que justificara las inasistencias ante el tribunal.

Un martes de agosto en que la abuela y la tía paternas irían a buscarla la madre la envió a la escuela y fue entonces cuando protagonizó el escándalo que ameritó la intervención policial.

A partir de entonces se pudieron concretar otras tres visitas exclusivamente con la abuela, la tía y una primita paternas, y otra con el propio papá, encuentro que fue documentado con fotos y videos que muestran, según Dvoretz, un vínculo fluido y alegre a pesar de que el hombre lleva casi dos años sin poder ver a su hija.

Pero desde el 23 de agosto la nena ya no volvió más a la escuela. Es más, la propia madre envió un mensaje de texto a la tía de la menor diciendo que el lunes pasado la enviaría, pero finalmente no cumplió con su promesa.

Ante ese panorama, el abogado presentará hoy ante el tribunal una nueva denuncia por violencia familiar y pedirá que sea su cliente quien ejerza de ahora en adelante la tenencia de la nena, el eslabón más frágil e indefenso de una cadena desquiciada.

Mirada experta

El abogado del papá de la nena dijo que todos los informes elaborados por la perito psicóloga designada por la Justicia para contener a la chiquita refieren que no se advierte “ninguna tendencia peligrosa” de parte de su cliente hacia la hija, mientras que tildó de “delirantes” las ideas con que la madre se representaba el vínculo entre ambos.

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