No más hipocresía
Perdí a mi madre por un aborto ilegal. Durante mi infancia y parte de mi adolescencia no entendí, ni acepté su muerte, no la perdonaba por haberlo hecho. Pero, ¿quién soy yo para juzgarla? ¿Quién es usted para condenarla? ¿Quién es la Iglesia para discriminarla?

Viernes 06 de Marzo de 2009

Perdí a mi madre por un aborto ilegal. Durante mi infancia y parte de mi adolescencia no entendí, ni acepté su muerte, no la perdonaba por haberlo hecho. Pero, ¿quién soy yo para juzgarla? ¿Quién es usted para condenarla? ¿Quién es la Iglesia para discriminarla? Ella había decidido que no quería agrandar más su familia, que no estaba en condiciones de llevar adelante ese embarazo, que no estaba preparada para ser madre nuevamente. ¿Quién más que ella para saber qué es lo mejor para su vida, para su cuerpo, para su integridad, para su familia, para sus hijos? Hoy ya no tengo una madre, pero no la culpo a ella, los hago responsables al Estado, a la Iglesia, a los que condenan a las mujeres y no se ponen en su lugar. Todos somos culpables de las muertes de estas mujeres, no ellas. Que Dios se apiade de nosotros por conducirlas a su muerte. Debemos darles atención, contención y herramientas para que nuestras mujeres puedan planificar su vida y su familia. Mi madre no quería morir, ella tenía mucho que vivir y tres hijos que la aman por criar. Simplemente quería ser feliz. Ella se fue, pero es momento de evitar nuevas muertes. Por favor se los pido, piensen en los que nos quedamos solos. Que no haya mas víctimas de la hipocresía.

Pablo Marino, contratuerca2@hotmail.com