Martes 03 de Junio de 2014
Referente a las pintadas de los nuevos trenes del Sarmiento, cuya defensa la toma el compañero D’Elía, le comento que en países del primer mundo se paga con cárcel, dinero o trabajos comunitarios, no importa la edad para aplicar las penas, allí no hay menores. Mismo tratamiento a los que destruyen o queman bienes ajenos, llámense públicos o privados. Por ejemplo, no es simpático lo que están haciendo en nuestra ciudad, aunque a algún funcionario o funcionaria le parezca una travesura. La ciudad es de todos los ciudadanos y no de los políticos de turno. El que pinta paga, el que rompe paga. Tratemos de cuidar, de trabajar para tener la ciudad que queremos. Copiemos y mejoremos nuestra manera de actuar.
Eduardo Beltrán