No a los discursos políticos
Me pareció irritante para el pueblo rosarino la presencia de la presidenta en el día de la Bandera al hacer un discurso político partidario sin permitir que hablaran el intendente Lifschitz ni el gobernador Binner.

Jueves 23 de Junio de 2011

Me pareció irritante para el pueblo rosarino la presencia de la presidenta en el día de la Bandera al hacer un discurso político partidario sin permitir que hablaran el intendente Lifschitz ni el gobernador Binner. Acompañada por la tropa piquetera de “La Cámpora”, coronada por banderas que no eran todas argentinas, habló de historia y aprovechó la ocasión para que se concretara la ansiada unión de todos los argentinos. Pero yo me acuerdo muy bien que por TV su marido, desde una tribuna pública, con los puños bien crispados, le dijo a la gente del campo: “Los quiero ver de rodillas”. Esa fatídica frase, dicha por un presidente, no es para buscar concordia, sino más bien para buscar guerra y desunión. Para comenzar con la reconciliación, en primer lugar debería recordar la desdichada frase, y subsanarla en forma explícita como error político. Lo dijo Biolcati en este diario el 20 de junio, página 20: "El gobierno le tiene un odio visceral al campo, y le traba la venta de trigo y maíz al chacarero, beneficiando a las grandes cereleras y creando una corrupción equivalente a diez Schoklender." Cristina será bienvenida a Rosario cuando traiga beneficios a la provincia de Santa Fe, que está bastante descuidada, y a nuestra ciudad, que necesita obras importantes como cloacas y transporte. No venga más a Rosario para traer discordia y crear enemigos, porque aquí, con respecto a la bandera, los rosarinos estamos más que unidos.

Enzo Mainieri, enzomainier@hotmail.com.ar