Miércoles 16 de Diciembre de 2015
Circula en las redes de internet el pedido de un papá, relacionado a las Fiestas sin pirotecnia. Lo hace para proteger a su hijo autista, a todas las personas autistas, a los bebés y a los animales que sufren este flagelo y no pueden expresarse. Describe los momentos de pánico que sufre su hijito y que no hay rincón de la casa donde ocultarlo y suavizar tamañas agresiones ensordecedoras. Es lastimoso ver el espanto dibujado en su carita, sus temblores que no cesan. Nos imaginamos que, mientras los adictos a la pirotecnia desfrutan la fiesta, otros en cambio, padecen lo indescriptible. Pienso que, con un poquito de generosidad y solidaridad se podría cumplir con este pedido y en cambio podrían gastar ese dinero en la compra de pan dulce y golosinas para entregarlos a niños pobres, que abundan en los alrededores de todas las ciudades. Es propicia la Navidad para una buena acción que, sin duda, nos hará sentir como ángeles en esta tierra de Dios.
Alba Cuozzo / DNI 11.708.448