Lunes 10 de Diciembre de 2012
Realmente después de todos los cacerolazos que nuestra democracia ha padecido, causa asombro realmente cómo los políticos parecen no enterarse de que la gente está cansada de sus entuertos y pretensiones de estafar al pueblo. Con asombro leía en el diario del sábado como un diputado trasnochado de la oligarquía peronista (gobierno de unos pocos para su propio provecho) pretende sacarle el poder al pueblo para recuperarla mediante el fraude legal de la ley de lemas. Como si no tuviéramos memoria de que ellos gobernaron la provincia durante 20 años, en forma sucesiva gracias a esta estafa legal que les permite engañar no sólo a la gente común sino también a los propios peronistas que terminan comiéndose unos sapos infernales. Como antecedente rápido podemos recordar que si esta ley hubiera sido nacional en las elecciones que terminara ganando Kichner, se le tendrían que haber adjudicado a Menem, este continuista del golpe del 76, que tanto estamos padeciendo con la inseguridad que produjo como daño colateral su política económica. Todos sabemos que el partido peronista o justicialista o como se quiera llamar esta dividido y quieren hacernos creer que un Kirchner, un Menem, o un Duhalde son diferentes. Son todos lo mismo. Y mediante la ley de lemas se permite que estos grupos tomen el poder sin que realmente el pueblo así lo desee. Recordemos que gracias al sistema de sábanas muchos no peronistas pretendimos tener una mejor representación votando por la diputada Bielsa y terminamos con un presidente de la Cámara como Rubeo. Sólo esperemos que los señores diputados simplemente archiven estas pretensiones dentro de otros tantos hechos lamentables de estos diputados que se cuelgan dentro de las sábanas para poder hacer sus negociados y que carecen no sólo de una representatividad real del pueblo, sino que además nadie los puede controlar.
Roberto Luis Podestá